Durante una recorrida por las ferias de San Justo, las autoridades municipales señalaron que la crisis obliga a los vecinos a comprar alimentos de forma fraccionada. Promueven rebajas con Cuenta DNI.
El sensible deterioro de las condiciones socioeconómicas y la retracción del consumo masivo obligaron a los gobiernos locales a reconfigurar sus herramientas de asistencia directa en los centros urbanos más densamente poblados del conurbano bonaerense. En este escenario, la intendencia de La Matanza profundizó el despliegue de sus Mercados y Ferias de Abaratamiento, una red de comercialización estatal que busca amortiguar el impacto inflacionario mediante la oferta de alimentos esenciales y artículos de primera necesidad con valores que se posicionan hasta un 50% por debajo de las cadenas comerciales tradicionales. Durante una recorrida por el Punto centralizado de la localidad de San Justo —estratégicamente ubicado a una cuadra de la plaza principal—, el jefe comunal y presidente de la Federación Argentina de Municipios (FAM), Fernando Espinoza, junto a la secretaria de Producción local, Débora Giorgi, dialogaron con vecinos y comerciantes zonales. En ese marco, los funcionarios advirtieron sobre la gravedad de la crisis macroeconómica actual y señalaron la consolidación de estrategias de subsistencia críticas, como el endeudamiento de las familias para la compra de alimentos y la fragmentación extrema en el consumo diario de productos de la canasta básica.
La iniciativa impulsada por el municipio matancero intenta estructurar una red de contención frente a las medidas de ajuste fiscal y desregulación de precios aplicadas por la administración central. Para potenciar la capacidad de compra de la comunidad, las ferias locales articularon con el Banco Provincia un beneficio instrumental: un descuento adicional del 40% a través de la billetera digital Cuenta DNI, disponible de forma diaria en los puestos adheridos. Desde la órbita municipal señalan que esta articulación técnica resulta indispensable para aliviar la economía doméstica de los sectores más vulnerables del distrito.
Durante la fiscalización del nodo comercial en San Justo, Espinoza vinculó las realidades observadas en los mostradores con un panorama de parálisis económica que, según su lectura, excede los límites de la provincia de Buenos Aires. «Venimos observando cómo avanza, de forma acelerada, la crisis económica que hoy están viviendo todas las argentinas y los argentinos en cada una de las ciudades y provincias del país», argumentó el titular de la FAM, coincidiendo con el diagnóstico de los pequeños y medianos comerciantes de la zona: «Nos decían lo mismo: se está cayendo la economía a pedazos».
Nuevas pautas de consumo: la era de la compra fraccionada
El intendente de La Matanza aportó datos ilustrativos sobre las transformaciones en la conducta de los compradores de su partido, apuntando directamente contra el jefe de Estado nacional: «La gente hoy compra fraccionado. Antes compraba un kilo de pan o medio kilo; ahora viene a comprar de a dos panes. Esta es la triste realidad. Milei inventó un nuevo calendario: ahora el mes tiene doce días, nadie llega al día doce».
Por su parte, Débora Giorgi aportó una perspectiva técnica y social respecto del estrangulamiento de los presupuestos de las clases medias y populares. La exministra de Industria de la Nación identificó la convergencia de múltiples variables de presión financiera sobre los ingresos fijos: «El deterioro del salario, el aumento de las tarifas y el transporte, y el aumento del colegio hacen que la plata no alcance, que no se llegue a fin de mes, y eso repercute directamente en la comida». En esa misma línea, la secretaria de Producción matancera alertó sobre una dinámica financiera riesgosa dentro del tejido social: «La gente se está endeudando para comer. En ese contexto, este espacio es muy valioso para la gente a la que no le alcanza».
Hacia el cierre del encuentro, Espinoza defendió la necesidad de sostener un modelo de gestión pública con fuerte presencia territorial en épocas de retracción de la actividad comercial. «Esto tiene que ser un ejemplo de solidaridad: un Estado inteligente y presente que invierte para que sus vecinas y vecinos puedan comprar alimentos de la canasta básica a menos de la mitad de su precio», remarcó. Asimismo, el mandatario comunal se comprometió a continuar inaugurando centros logísticos de abastecimiento popular en las distintas localidades del partido y propuso que este esquema organizativo sea emulado en el resto de las jurisdicciones del territorio nacional como un mecanismo de emergencia para acompañar el bolsillo familiar.
«Lo que hoy estamos viendo se repite en toda la Argentina: la tristeza, la desesperanza y la desesperación. Nosotros vamos a seguir trabajando incansablemente para abrir muchos más mercados porque son una herramienta fundamental». — Fernando Espinoza, intendente de La Matanza.
La expansión de las ferias de abaratamiento municipales expone las urgencias de un conurbano que reajusta sus niveles de consumo diario para hacer frente a los incrementos de las tarifas y los servicios básicos. Frente a esta realidad, ¿considerás que las ferias comunales y los reintegros digitales son suficientes para mitigar la crisis del salario o se necesitan reformas estructurales de fondo? Dejanos tu opinión en los comentarios.
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