Con figuras destacadas en el Gran Buenos Aires y una marcada diferencia en los distritos del Conurbano frente a la figura presidencial, el oficialismo bonaerense articula su armado político para los próximos comicios.
El informe destaca a Federico Achával (Pilar) como el intendente con mejor diferencial de imagen del Gran Buenos Aires, alcanzando un saldo positivo de +23,6%. Le sigue muy de cerca Federico Otermín (Lomas de Zamora) con +23,2% y Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas) con +21,6%. Esta valoración positiva tiene un correlato directo en las aspiraciones electorales: Achával lidera las preferencias para suceder al actual mandatario con un 21,8%, seguido por el intendente de La Plata, Julio Alak (20,4%). En conjunto, el peronismo alcanzaría un 44,7% de los votos para la gobernación, frente al 37,5% del espacio opositor.
La “Liga” y el juego de la autonomía
En este contexto, la denominada “Liga de Intendentes”, capitaneada por Otermín e integrada por figuras como Mariel Fernández y Gustavo Menéndez, ha comenzado a mostrar movimientos de alta densidad política. Recientemente, el grupo se movilizó al Congreso para rechazar iniciativas del Ejecutivo Nacional, mostrándose junto a legisladores y referentes nacionales.
Esta estrategia busca consolidar una referencia propia que gane volumen político para posicionar a sus representantes en la carrera hacia la gobernación, manteniendo canales de diálogo sin quedar encorsetados en una única conducción.
Gestión territorial y comparación de imágenes
Mientras los jefes comunales recorren los distritos, el Ejecutivo provincial mantiene una estrategia de consolidación estructural a través de su propio espacio político, articulando una red de contención para el proyecto bonaerense con la participación de diversos dirigentes de peso regional.
La fortaleza territorial del peronismo se evidencia con claridad en la comparación directa con la figura presidencial. Los sondeos muestran que la administración provincial se impone en la gran mayoría de los municipios relevados del Conurbano, mientras que el oficialismo nacional registra sus mayores adhesiones en distritos de la zona norte, experimentando una marcada caída en los partidos del conurbano profundo. El escenario hacia 2027 sigue abierto, pero el peronismo apuesta a la gestión municipal como su principal escudo político.
