La petrolera estatal anunció un «buffer» para frenar los aumentos derivados del conflicto en Medio Oriente. El litro de súper se mantiene en 2.000 pesos, buscando contener el impacto en la inflación y la caída de la demanda.

En un contexto de fuerte volatilidad internacional, el presidente de YPF, Horacio Marín, confirmó que los valores en los surtidores permanecerán estables durante un mes y medio. La medida busca amortiguar el alza del crudo Brent, que ya acumulaba un incremento cercano al 20 por ciento desde marzo.
Con esta decisión, la principal operadora del país evitará trasladar a los consumidores el impacto directo de la guerra en Medio Oriente. Desde la compañía señalaron que el objetivo es generar valor a largo plazo y renovar el compromiso con los usuarios en un escenario de incertidumbre global.
Los precios de referencia por litro quedan establecidos de la siguiente manera: la Nafta Súper en 2.000 pesos y la opción Premium (Infinia) en 2.070 pesos. Por su parte, el Gasoil común se ubica en 2.079 pesos, mientras que la versión Premium alcanza los 2.196 pesos.
La estrategia del «buffer» de precios permite liberar otras variables que componen el costo final, pero garantiza que el número que ve el vecino al cargar el tanque no sufra modificaciones inmediatas. Se espera que el resto de las petroleras sigan la misma línea para no perder competitividad en el mercado.
Las autoridades de YPF destacaron que no buscan especular con la volatilidad internacional, priorizando el cuidado de la demanda interna. La medida representa un alivio temporal para el bolsillo de los conductores, en medio de una escalada de precios que venía golpeando con fuerza al sector energético.
