La medida de fuerza patronal comenzó a regir el pasado 1 de abril y afecta a servicios nacionales y provinciales. Las cámaras empresarias denuncian que el aumento del gasoil y el retraso en los subsidios hacen inviable la prestación habitual.

Los usuarios de colectivos en La Matanza y todo el Área Metropolitana enfrentan mayores tiempos de espera debido a una reducción en la salida de unidades. Según informaron cuatro cámaras del sector, la quita de frecuencias llega en algunos casos al 20 por ciento.
El recorte alcanza a 104 líneas de jurisdicción nacional, entre las que se encuentran varias que atraviesan nuestro distrito, como la 88, 96, 97, 126, 172, 180, 185 y 193, entre muchas otras. La decisión afecta tanto a los recorridos que ingresan a la Capital Federal como a los que circulan por el Conurbano.
Las entidades empresarias (CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA) explicaron que el incremento del precio internacional del petróleo volvió «inviable» el sistema. Sostienen que, con los ingresos actuales y el costo del combustible en alza, la operación del transporte público se encuentra en «serio riesgo».
Ante la falta de una actualización en las partidas presupuestarias oficiales, las empresas optaron por limitar el servicio para ahorrar costos. Las cámaras pidieron comprensión a los pasajeros y reclamaron medidas urgentes al Gobierno para normalizar el cronograma de frecuencias.
Mientras el conflicto persiste, las paradas de colectivos lucen con filas más largas de lo habitual, especialmente en las horas pico. Por el momento, no hay una fecha definida para el restablecimiento total del servicio, que queda sujeto a las negociaciones entre el sector privado y las autoridades de transporte.
