La CGT y la CTA Autónoma del distrito se sumaron al reclamo ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) para denunciar el avance sobre los derechos de los trabajadores. Los dirigentes locales calificaron la instancia internacional como una «herramienta fundamental» ante la falta de respuestas en el plano judicial y gubernamental doméstico.
Ante la profunda crisis laboral y el cuestionamiento a las reformas impulsadas por la gestión de Javier Milei, el sindicalismo de La Matanza sentó una postura firme. Dirigentes de la CGT y la CTA Autónoma respaldaron la presentación formal realizada ante la OIT, argumentando que la visibilización de la realidad argentina en foros internacionales es el camino necesario para denunciar lo que consideran una vulneración sistemática de los derechos laborales. El objetivo es claro: exponer la situación del trabajador argentino frente al mundo y presionar para que el Estado nacional responda por sus políticas.
La estrategia de llevar el conflicto a la órbita internacional fue valorada por las centrales obreras como un último recurso ante el agotamiento de las instancias locales. Beto Galeano, secretario general de la CTA Autónoma de La Matanza, detalló que la acción fue fruto del consenso entre la CGT y las dos CTA. «Gracias a la solidaridad del movimiento internacional de trabajadores se consiguió sentar al gobierno argentino en el banquillo de acusados de la OIT», afirmó, adelantando que la Argentina será foco de análisis específico en la próxima cumbre por la afectación de derechos.
La lógica de la internacionalización del conflicto
Para Galeano, recurrir a estas instancias no es algo nuevo en la tradición de lucha sindical, recordando hitos como las denuncias por derechos humanos en la década del 90. Según el dirigente, «los organismos internacionales son ese recurso que te queda cuando en el país todavía no conseguís que se resuelva ni en la Justicia, ni mucho menos en los organismos del gobierno». Esta visión es compartida por Heraldo Cayuqueo, titular de la CGT Regional La Matanza, quien sostuvo que «el panorama es bastante complicado» y, por lo tanto, no se pueden quedar «con los brazos cruzados».
Acciones en el territorio
Más allá del plano internacional, la agenda sindical mantiene una fuerte actividad local y nacional. En los próximos días, se esperan movilizaciones conjuntas entre la CTA, la UOM y otros gremios para visibilizar el descontento ante la pérdida de derechos y el impacto de la reforma laboral. La consigna es clara: ampliar la manifestación a cada rincón, denunciando las carencias del sector trabajador bajo la premisa de que la resistencia debe ser tanto interna como global.
