Un nuevo estudio de Latam Pulse revela que casi la mitad de los consultados sitúa a la corrupción por encima de la inflación y el desempleo. Además, la encuesta marca una tendencia negativa sobre la economía y el mercado laboral, con una desaprobación de la gestión del Gobierno de Javier Milei que alcanza el 58,2%.
El mapa de preocupaciones ciudadanas ha sufrido un giro drástico. Según el último relevamiento de Latam Pulse, la corrupción se ha consolidado como el problema número uno para los argentinos, desplazando a las urgencias económicas tradicionales. En un contexto político marcado por denuncias públicas, el sondeo refleja un clima de descontento que pone bajo la lupa no solo el desempeño institucional, sino también la gestión del Poder Ejecutivo nacional.
El estudio, realizado a finales de junio sobre una muestra de 2.202 casos en todo el país, dibuja un escenario de pesimismo. La corrupción, mencionada por el 47,9% de los encuestados, lidera un ranking donde le siguen el desempleo (39,5%) y la impunidad judicial (37,8%).
Lo llamativo es el desplazamiento de la inflación. Si bien fue la gran preocupación de los últimos años, hoy ocupa el sexto lugar con un 20,8%, marcando el nivel más bajo en la serie estadística. Este cambio sugiere que, para una parte importante de la sociedad, la presión inflacionaria ha cedido terreno frente al agotamiento por los casos de corrupción y el deterioro de las instituciones.
Economía y mercado laboral: la mirada negativa
Las evaluaciones sobre la situación económica son mayoritariamente críticas. El 62% de los consultados calificó la economía del país como «mala» y el 73% sostiene una percepción negativa sobre el mercado laboral.
Las expectativas para el segundo semestre del año tampoco arrojan alivio: casi la mitad de los argentinos (49%) cree que tanto la situación económica general como las condiciones de trabajo empeorarán en los próximos seis meses.
El desgaste de la imagen presidencial
El sondeo también midió el impacto de estas preocupaciones en la figura del Presidente Javier Milei. La desaprobación de su gestión llega al 58,2%, mientras que la aprobación se sitúa en el 39,7%.
Este deterioro en los índices de aceptación es una tendencia que el informe viene registrando: desde octubre de 2024, cuando la imagen positiva del mandatario alcanzaba el 55%, esta ha perdido terreno de manera sostenida hasta tocar pisos que oscilan hoy cerca del 40%.
