Luego de que la Justicia le concediera una prórroga, el exfuncionario cumplió con el trámite judicial. Explicó que guardaba en su casa dólares sin declarar producto de ganancias en criptomonedas obtenidas antes de asumir su cargo y negó haberle pagado USD 245 mil al contratista por obras en Indio Cuá.
El exjefe de Gabinete Manuel Adorni presentó su descargo formal ante la Justicia en el marco de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito, respondiendo a los 20 puntos de inconsistencias patrimoniales marcados por el fiscal federal Gerardo Pollicita. En el documento de 78 carillas, el exfuncionario negó haber pagado 245 mil dólares por las refacciones en su casa del country Indio Cuá —aseguró que el costo fue de 175 mil dólares— y atribuyó su dinero en efectivo a ahorros acumulados por casi 600 mil dólares provenientes de la liquidación de criptomonedas realizada entre 2017 y 2018.
Asistido por su abogado defensor, Matías Ledesma, Adorni sostuvo que su evolución patrimonial entre diciembre de 2023 y junio de 2026 cuenta con sustento razonable en la prueba documental y contable aportada. Respecto al dinero en efectivo utilizado en diversas transacciones, la defensa argumentó que se trató de un «activo preexistente al ejercicio de la función pública».
Los ahorros en Bitcoin y la operatoria
Según la presentación judicial, ocho billeteras virtuales generaron un total de 591.544,61 dólares, cuyas claves privadas fueron acreditadas mediante un acta notarial. La defensa reconoció que la compra y venta de los activos digitales se realizó en encuentros personales, mediante pagos en efectivo y por fuera del sistema financiero formal, sin declarar en su momento. Parte de esas divisas, según se indicó, se conservaron bajo el colchón en el domicilio del matrimonio.
Asimismo, el escrito deslizó que, en caso de existir alguna irregularidad de índole tributaria vinculada a esos fondos no declarados en su momento, debería ser investigada por los fueros fiscales correspondientes y no por la justicia federal.
La compra y refacción de la vivienda en Indio Cuá
En cuanto a las observaciones sobre su paso por la función pública y los gastos en su propiedad del barrio privado Indio Cuá, Adorni detalló que el lote de 120 mil dólares se financió a través de un préstamo hipotecario de 100 mil dólares sobre un inmueble previo, abonando el saldo restante de 20 mil dólares con dinero en efectivo de la familia.
Sobre las refacciones objetadas por la fiscalía —cuyo monto el contratista Matías Tabar había estimado en 245 mil dólares en su declaración testimonial—, la defensa retrucó que el desembolso real fue de 175 mil dólares, girados desde cuentas bancarias oficiales y respaldados por ahorros previos destinados al futuro de sus hijos, los cuales también se habrían utilizado parcialmente para la adquisición de un departamento en el barrio porteño de Caballito.
La documentación y las explicaciones técnicas quedarán ahora bajo el análisis de la fiscalía y del juez federal Ariel Lijo, quienes evaluarán si las pruebas satisfacen la carga de justificación exigida por la normativa vigente.
