Con una lista de unidad encabezada por José Mira y Alejandra Dulce Martínez, el partido trazó sus ejes de cara a la provincia de Buenos Aires.
La Unión Cívica Radical (UCR) de La Matanza renovó la conducción de su Comité de Distrito y dio inicio a una nueva etapa con José Mira ratificado en la presidencia, tras consolidar una lista de unidad que nucleó a los diferentes sectores internos del partido. El acto de asunción contó con la presencia de referentes provinciales como el titular de la UCR bonaerense, Emiliano Balbín, y la vicepresidenta de la fuerza en la Provincia, Josefina Mendoza.
Durante la ceremonia, celebrada con un fuerte mensaje político y cuestionamientos tanto al oficialismo nacional como al peronismo, Mira enfatizó que la conformación de la lista única reflejó la madurez interna del espacio. «Hoy la UCR de La Matanza demuestra con hechos y no con discursos, que cuando anteponemos el proyecto colectivo a las diferencias internas, somos capaces de construir algo más grande que cualquiera de nosotros individualmente», sostuvo el reelecto presidente, remarcando que la unidad representa una decisión política y un acto de responsabilidad hacia los vecinos.
Asimismo, el dirigente local abogó por consolidar un radicalismo con capacidad de debate interno pero con una postura cohesionada hacia el exterior, y deseó que el acuerdo alcanzado en el distrito pueda servir de impulso para lograr la unidad de todo el radicalismo a nivel nacional.
Identidad y críticas al escenario actual
Por su parte, Alejandra Dulce Martínez, flamante secretaria general del comité, enfatizó la necesidad de recuperar los principios históricos del partido frente a la actual coyuntura social. En una crítica directa al panorama político, la dirigente manifestó: «Veo con tristeza en estos tiempos que algunos de nuestros dirigentes utilizan las banderas o la marcha radical como un simple decorado, apoyando leyes o apoyando proyectos que no son los ideales de nuestro partido». Bajo esa premisa, sentenció una consigna de diferenciación partidaria: «Ni Libertad Avanza, ni peronismo, ni una cosa ni la otra. Simplemente hagamos radicalismo».
En la misma línea, Emiliano Balbín destacó la vitalidad de la estructura partidaria al sostener que la UCR logró sobrevivir 135 años gracias al esfuerzo de la militancia. El presidente de la UCR bonaerense subrayó que el gran desafío por delante consiste en rearmar una agenda orientada a representar a los sectores medios y del trabajo, transformando nuevamente a los comités en motores de propuestas de cara a la sociedad.
Por último, Josefina Mendoza advirtió sobre la pérdida de autoestima que atravesó la fuerza y la existencia de un sector importante de la sociedad que actualmente se encuentra desamparado. «Si el radicalismo no sale a hablarle a esa gente, me parece que no tenemos derecho a existir», alertó la vicepresidenta provincial, exigiendo la construcción de un programa propio y el surgimiento de «dirigentes con coraje».
