Una familia fue víctima de un violento asalto el sábado a la tarde en la zona de Dorrego. Los delincuentes los interceptaron armados, les apuntaron a la cabeza y presionaron el gatillo en dos oportunidades, pero las balas no salieron. Se llevaron un Volkswagen Polo Track blanco que todavía es intensamente buscado.
Un dramático asalto vehicular que milagrosamente no terminó en una tragedia con víctimas fatales sacudió la tranquilidad de los vecinos de La Matanza durante el último fin de semana. Una familia vivió momentos de profunda desesperación el pasado sábado alrededor de las 19:30 en la localidad de González Catán, cuando fue interceptada por una banda de delincuentes fuertemente armados en las inmediaciones del barrio Dorrego. De acuerdo con las denuncias radicadas por los damnificados, el asalto estuvo marcado por una violencia desmedida: los asaltantes les apuntaron a corta distancia y gatillaron sus armas de fuego en dos oportunidades, aunque por razones mecánicas o de fortuna los proyectiles no salieron de la recámara. Tras la violenta secuencia, los malvivientes se apoderaron del automóvil familiar, dispositivos tecnológicos y documentación personal, dándose a la fuga con rumbo desconocido.
El grave episodio de inseguridad se desencadenó sobre la calle Garzón al 6400, en el tramo comprendido entre Armonía y Manuel Arias, un sector residencial de González Catán. Las víctimas se disponían a realizar una maniobra habitual con su vehículo cuando fueron cercadas de manera imprevista por cuatro delincuentes que se desplazaban en motocicletas de alta cilindrada. Dos de los sospechosos descendieron rápidamente de los rodados exhibiendo armas de puño y comenzaron a proferir amenazas de muerte para obligar a los ocupantes a bajar del habitáculo.
Fue en ese lapso de extrema tensión donde la situación estuvo al borde de un desenlace fatal. Según describieron las propias víctimas en sus declaraciones, los delincuentes no dudaron en presionar el gatillo por lo menos dos veces de forma directa, buscando amedrentarlos o ejecutar los disparos ante una presunta resistencia. Superado el shock inicial y al constatar que las detonaciones no se habían materializado, la familia descendió del rodado para resguardar su integridad física en la vereda.
Búsqueda del vehículo y faltante de pertenencias
Una vez que ganaron el control total de la situación, los integrantes de la banda narco-delictiva o de asaltantes comunes se dividieron: parte de ellos abordó el vehículo familiar y el resto funcionó como apoyo a bordo de las motocicletas en las que habían arribado. Además del automóvil, los ladrones se llevaron las billeteras de los damnificados, todas sus documentaciones personales y los teléfonos celulares, dejándolos completamente incomunicados en la vía pública pública.
El vehículo sustraído y que al momento de la presente cobertura periodística continúa con pedido de secuestro activo y paradero desconocido es un Volkswagen Polo Track de color blanco, distinguido por poseer el techo pintado de negro. La familia y los investigadores policiales solicitaron la colaboración de toda la comunidad del partido de La Matanza y zonas aledañas para aportar cualquier dato que permita localizar el rodado, el cual posee la chapa patente AH 443 TJ. Las actuaciones judiciales quedaron centralizadas en las fiscalías de turno del Departamento Judicial de La Matanza, donde se analizan las cámaras de seguridad públicas y privadas del barrio Dorrego para intentar reconstruir la ruta de escape de los delincuentes.
La violencia de los robos de autos en el Conurbano no cesa y esta vez el milagro estuvo del lado de las víctimas en González Catán. Si vivís en la zona de Dorrego, ¿notás un incremento de las bandas que atacan bajo la modalidad de motochorros en estos horarios? Compartí tu experiencia.
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