Tras conocerse el índice de inflación, se activó el ajuste para el transporte público. Desde el primer día del mes próximo, viajar en el Gran Buenos Aires será más caro que en Capital, con un pasaje mínimo que rozará los mil pesos. El incremento busca también calmar el conflicto con las empresas por las frecuencias reducidas.
Viajar al trabajo o a estudiar será, nuevamente, un desafío para la economía familiar de los matanceros. A partir del 1° de mayo, las tarifas de colectivos en el AMBA sufrirán un incremento del 5,4%, una cifra que se desprende directamente del último dato de inflación de marzo. Con este nuevo esquema, la brecha de precios entre la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires se mantiene, dejando a los bonaerenses con la tarifa más alta de la región.
En territorio bonaerense, el boleto mínimo (para recorridos de hasta 3 kilómetros) saltará de los actuales $871,30 a $918,35. Para quienes realizan viajes más largos, habituales en nuestro distrito para conectar con otras localidades o cruzar la General Paz, los costos superarán ampliamente la barrera de los mil pesos: el tramo de 6 a 12 km pasará a costar $1101,85, mientras que el trayecto más extenso llegará a los $1259,07. Cabe recordar que estos valores rigen para quienes tengan la tarjeta SUBE debidamente registrada.
Por su parte, en la Ciudad de Buenos Aires el pasaje inicial se fijará en $753,86. La diferencia tarifaria responde a los distintos índices de actualización que aplican ambas jurisdicciones, aunque en ambos casos los aumentos acumulados en el año (casi un 40% en Provincia) ya corren muy por encima de la inflación general. El subte tampoco se queda atrás y su tarifa plana se elevará a $1490,36 por viaje.
Desde el Ejecutivo Nacional señalaron que esta actualización de precios vendrá acompañada de una mayor inversión en subsidios directos a las empresas de transporte. El objetivo oficial es poner fin a la reducción de frecuencias y las demoras que vienen sufriendo los usuarios en las paradas, producto de la falta de fondos que las cámaras empresarias reclaman para mantener las unidades en la calle.
