Alejandro «Topo» Rodríguez advirtió que la nueva normativa nacional no solo elimina el beneficio de «Zona Fría» para más de un millón de hogares en la provincia, sino que eleva hasta un 11,25% el cargo extra en las facturas. «Es una irracionalidad ideológica que asfixia al motor productivo», sentenció el exministro bonaerense.
La controversia por la Ley de Zona Fría escaló en las últimas horas tras la denuncia de una maniobra técnica que impactará directamente en la economía de los hogares bonaerenses. Según el exministro de Asuntos Agrarios, Alejandro «Topo» Rodríguez, el Gobierno Nacional ha diseñado un esquema que obliga a los usuarios de la provincia a financiar subsidios energéticos de otras regiones, mientras pierden la protección tarifaria propia por nuevos criterios de segmentación.
En declaraciones a LA CIELO, Rodríguez cuestionó el criterio del Ejecutivo Nacional, argumentando que la «Zona Fría» no debe entenderse como un subsidio por ingresos, sino como una necesidad vinculada a la salud y el clima. «Un hogar en zona fría consume anualmente un 94% más de gas que uno en zona templada», precisó, advirtiendo que la nueva política desatiende esta realidad física.
El impacto en la factura: el aumento del cargo extra
La denuncia central apunta a la modificación del fondo fiduciario que financia los descuentos. Rodríguez explicó que el cargo adicional en la factura, que en 2021 era del 5,44% y con la gestión de Javier Milei subió al 7,5%, ahora cuenta con el aval legal para trepar hasta el 11,25%.
«El regalito que trae esta ley es que permite aumentar ese cargo adicional hasta un 50% más», alertó el dirigente. Esto implica que, aunque millones de hogares bonaerenses ya no reciban el descuento, seguirán pagando un costo mayor en su factura para sostener los subsidios en regiones como la Patagonia, donde el beneficio se mantiene incluso para usuarios de altos ingresos.
Segmentación y desigualdad geográfica
El exministro desmintió que el beneficio fuera masivo o «populista». Según sus datos, de los 6,5 millones de hogares bonaerenses, solo 1.240.000 acceden al descuento. «Ocho de cada 10 hogares en la provincia no reciben el descuento. Por lo tanto, ya estaba totalmente focalizado», afirmó.
Rodríguez ilustró la disparidad con un ejemplo tajante: mientras un usuario de Puerto Madryn con ingresos de 10 millones de pesos mensuales mantendrá el beneficio por su ubicación geográfica, una familia de clase media en Tandil perderá la ayuda por superar el tope de tres canastas básicas fijado por la Casa Rosada. «Desde todo punto de vista es una irracionalidad ideológica», concluyó.
