El efectivo, que trabajaba con una aplicación de viajes, fue abordado por dos delincuentes en San Alberto. Tras defenderse a los tiros, allegados a los sospechosos atacaron el vehículo y lo obligaron a trasladar al herido al hospital.
En medio del debate por la implementación del Régimen Penal Juvenil que alcanza a menores de 14 y 15 años, un adolescente de 15 años fue abatido anoche tras intentar robarle el vehículo a un efectivo de la Policía Bonaerense que realizaba viajes mediante una aplicación de transporte.
El episodio se registró en la intersección de las calles Abdala y Gaboto, en el barrio San Alberto, partido de La Matanza, en el momento en que el efectivo llegó al lugar en respuesta a un pedido de traslado solicitado a través de una cuenta falsa. Ni bien estacionó, dos sujetos abordaron el rodado: uno de ellos ingresó por la puerta trasera para trabar el freno de mano y propinarle culatazos, mientras el segundo lo amenazaba desde la puerta del conductor.
Enfrentamiento y rescate bajo amenaza
El chofer, que presta servicios en la División Delitos Complejos de Ituzaingó, logró zafarse de la agresión, extrajo su arma reglamentaria y efectuó cinco disparos. Dos de los impactos alcanzaron a Santino Ramón Tabarez (15), quien había cumplido años el pasado 4 de agosto. El cómplice fue reducido inicialmente dentro del vehículo, pero la situación escaló cuando allegados a los atacantes irrumpieron en la escena a cascotazos.
Ante la agresión y la superioridad numérica, los atacantes dañaron el automóvil y obligaron al policía a trasladar al joven baleado hasta el Hospital Balestrini. Al ingresar al nosocomio, los profesionales médicos confirmaron su fallecimiento, momento en el que el efectivo notificó lo ocurrido a la guardia para activar los protocolos de seguridad.
Decisiones judiciales
El fiscal Diego Rulli, titular de la UFI Temática de Homicidios de La Matanza, se hizo presente en el lugar junto a peritos de la Policía Federal —intervinientes por la participación de un miembro de la fuerza provincial— para recolectar evidencias.
Tras evaluar las circunstancias del hecho, la Justicia determinó que el subteniente actuó en legítima defensa, por lo que no se adoptó ningún temperamento restrictivo en su contra. En paralelo, se ordenó la autopsia correspondiente para establecer con precisión las lesiones letales sufridas por el menor.
