Las estadísticas del Banco Central muestran fuertes disparidades provinciales, con los proveedores no financieros de crédito liderando los niveles de incumplimiento por encima de la banca tradicional.
El análisis de las estadísticas oficiales del Banco Central (BCRA) reflejó un nuevo incremento en la morosidad de los préstamos destinados a los hogares durante julio, el cual vino acompañado de una contracción general del crédito al sector privado.
De acuerdo con un relevamiento elaborado por la consultora Eco Go y la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad Austral, la irregularidad por monto trepó al 18% del crédito total en julio, traduciéndose en un incremento de medio punto porcentual mensual y de 10,3 puntos en el comparativo interanual. De este modo, el indicador acumuló 21 meses consecutivos en ascenso. Dicha cifra contempla tanto las deudas contraídas en el sistema bancario tradicional como aquellas gestionadas a través de otros canales de financiamiento.
El peso de los proveedores no financieros y las diferencias regionales
Dentro del universo crediticio, los proveedores no financieros de crédito (PNFC) representan el 14,6% del total nacional, pero su mora por monto trepa al 31,3%, superando de forma pronunciada a la registrada por el sistema financiero, que se ubica en el 15,8%. No obstante, la serie de mora operativa —que excluye los créditos en situación 5 para evitar sesgos por criterios particulares de las entidades— se posicionó en el 11,8% de la cartera, dando señales de estabilidad al comenzar a delinear una meseta.
Al desglosar los datos por jurisdicciones, la mora por monto exhibe disparidades notorias en el mapa nacional:
- Provincias con mayores niveles: La Rioja encabeza la estadística con el 25,3%, seguida por Santa Cruz con el 23,6% y San Luis con el 23,5%.
- Provincias con menores niveles: Entre Ríos registra un 14%, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) un 12,4% y La Pampa un 9,6%.
Asimismo, si se evalúa la tasa de deudores —indicador que mide la cantidad de personas con dificultades de pago—, el promedio nacional se ubicó en el 26,6% durante julio. En este segmento, La Rioja lidera nuevamente con el 36,5% de clientes irregulares, secundada por San Juan (35,6%) y Catamarca (35,5%), en contraste con los menores ratios detectados en Santa Fe (23,1%), La Pampa (20,4%) y CABA (15,4%).
Panorama de la morosidad en el sector empresarial
En la vereda corporativa, si bien los niveles generales se mantienen por debajo de los experimentados por el sector familiar, un estudio de la consultora Equilibra advirtió que la irregularidad de las empresas se quintuplicó en menos de dos años, escalando desde el 0,7% de noviembre de 2024 hasta el 3,7% en julio. Pese a este salto, la cifra continúa lejos del pico de 8,1% registrado a principios de 2020.
- Impacto en Pymes: La cantidad de empresas en mora se duplicó con creces en dos años al pasar de 16.200 a casi 37.500, afectando al 13,4% del parque empresario. El problema recae con mayor fuerza sobre las pequeñas y medianas empresas, abarcando al 9,3% de los préstamos inferiores a $5 millones, en contraposición al 1,8% de irregularidad en las líneas que superan los $3.800 millones.
- Brecha sectorial: Las actividades vinculadas al mercado interno concentran los mayores inconvenientes de cumplimiento, situando a la construcción (7,7%) y al comercio (6,5%) al frente del ranking sectorial. En el extremo opuesto, los sectores ligados a la minería, la energía y la intermediación financiera presentan tasas de morosidad inferiores al 0,5%.
