Un informe de la Fundación Encuentro revela el esfuerzo monumental que deben realizar los trabajadores de aplicaciones de delivery en marzo de 2026. La brecha entre el valor de cada envío y la inflación expone una creciente disparidad entre las distintas plataformas del sector.
De acuerdo con el último informe de la Fundación Encuentro correspondiente a marzo de 2026, cubrir las necesidades básicas de un hogar exige una cantidad descomunal de entregas por parte de los trabajadores de aplicaciones, evidenciando las dificultades estructurales para sostener los ingresos en el sector del reparto.
El estudio introduce el Coeficiente de Alcance de Pedido Promedio (APP), una herramienta analítica que traduce el valor de los pagos por envíos en umbrales de consumo real. Partiendo de un pago promedio por pedido ubicado en $3.165,2 para marzo de 2026, el informe detalla la cantidad de viajes necesarios para alcanzar distintas metas económicas esenciales:
- Sostener un hogar tipo (4 integrantes): 453 pedidos mensuales.
- Alcanzar un ingreso promedio individual: 320 pedidos.
- Pagar un alquiler promedio: 250 pedidos.
- Cubrir la canasta de crianza de un niño: 175 pedidos.
- Llegar al Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM): 111 pedidos.
- Gastos operativos y fiscales: Llenar el tanque de nafta de una moto demanda 2 pedidos, mientras que el pago de la cuota del Monotributo exige 13.
Disparidad entre plataformas
Si bien a nivel general el indicador se mantuvo relativamente estable frente al cierre de 2025, el informe advierte que esta cifra esconde una marcada asimetría entre las empresas. Por un lado, PedidosYa incrementó el valor de su pedido promedio a $3.924 en marzo, amortiguando parcialmente el impacto inflacionario para sus repartidores. Por el contrario, Rappi mantuvo sus tarifas congeladas desde octubre de 2025, provocando un deterioro constante y directo en el poder adquisitivo de quienes operan a través de su aplicación.
Una carrera contra la inflación
El análisis de largo plazo (julio 2025 – marzo 2026) remarca que la estabilidad económica de los repartidores depende de una carrera permanente entre el aumento del costo de vida y la actualización de las tarifas por parte de las compañías. Cuando los pagos se congelan, el coeficiente APP se dispara y obliga a los trabajadores a intensificar las jornadas laborales para obtener el mismo sustento, evidenciando que los alivios transitorios se erosionan con rapidez si no hay políticas de recomposición sostenidas.
