La firma Express Beer, principal operadora logística de Cervecería y Maltería Quilmes, cesó sus actividades en La Matanza de manera intempestiva. El gremio de Camioneros denunció el vaciamiento de la planta y la falta de pago de salarios y aguinaldos, mientras la empresa atribuye el desplome a la crisis de consumo en la industria.
Un conflicto de gran escala sacude al mercado logístico en el conurbano bonaerense. Tras 25 años de trayectoria, la empresa Express Beer entró en cesación de pagos y bajó definitivamente sus persianas en su centro de distribución del Mercado Central. La noticia dejó a 220 trabajadores en la incertidumbre absoluta, sin haber percibido sus haberes recientes ni garantías sobre el pago de las indemnizaciones legales.
La situación escaló rápidamente durante el fin de semana, cuando los empleados se encontraron con las instalaciones vaciadas. Según denunciaron trabajadores y representantes gremiales, la firma retiró unidades y activos entre el viernes y el sábado, abandonando la planta sin comunicación previa.
La empresa, propiedad de Juan Aguilar —un referente de peso dentro de la Federación Argentina de Entidades de Transporte y Logística—, prestaba servicios tercerizados para Cervecería y Maltería Quilmes. Desde la cervecera se desligaron de la crisis, asegurando que habían cumplido con todos los pagos contractuales hacia el operador logístico en tiempo y forma.
Un contexto de consumo en caída
Detrás del cierre asoma una realidad industrial alarmante: en los últimos dos años, el consumo de cerveza en Argentina se desplomó un 35%. Esta contracción, sumada al peso de los costos fijos (energía, salarios y mantenimiento de flotas), volvió insostenible la estructura de Express Beer, que a pesar de figurar en situación «normal» ante el Banco Central hasta mayo pasado, no pudo hacer frente a sus obligaciones laborales.
El conflicto sindical y la advertencia gremial
El Sindicato de Camioneros, liderado por Hugo y Pablo Moyano, declaró el estado de emergencia. La gravedad del asunto es tal que, entre los despedidos, se encuentra Jerónimo Moyano, hijo menor del secretario general y delegado gremial en la firma.
El gremio ya anticipó que no descarta extender medidas de fuerza que afecten a otras empresas de bebidas y alimentos atendidas por firmas que responden al mismo empresario bajo distintas razones sociales. «Continuaremos con todas las acciones legales y gremiales necesarias para resguardar los derechos de los compañeros», sentenciaron desde el sindicato.
