En una actuación cargada de mística, el seleccionado nacional venció 2-1 a Inglaterra en Atlanta y se clasificó a la final de la Copa del Mundo 2026. Tras empezar abajo en el marcador, el equipo de Lionel Scaloni dio vuelta el resultado con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, ambos asistidos por un Lionel Messi magistral. El próximo domingo, el campeón defensor buscará el bicampeonato ante España.
La Selección argentina volvió a demostrar por qué es el equipo al que nadie quiere enfrentar. En una semifinal de alto voltaje disputada en Atlanta, el conjunto albiceleste superó un escenario adverso tras el gol inicial de Anthony Gordon y terminó imponiéndose por 2-1 ante Inglaterra. Con el sello de un Lionel Messi imparable, que lideró la remontada con dos asistencias decisivas, el campeón mundial aseguró su lugar en el partido definitivo del próximo domingo frente a España, en el MetLife de Nueva Jersey.
El encuentro, cargado de una atmósfera especial, tuvo un inicio cerrado y con un arbitraje permisivo que evitó el rigor disciplinario en los primeros tramos. Si bien Inglaterra logró romper el cero a los 54 minutos tras un desajuste defensivo que permitió la aparición de Gordon, el equipo argentino nunca perdió la compostura. La reacción de los dirigidos por Scaloni fue colectiva: el ingreso de Nicolás González revitalizó el ataque y obligó a que el conjunto británico, bajo la conducción de Thomas Tuchel, se refugiara excesivamente en su propia área.
El asedio argentino dio sus frutos en el tramo final del partido. A los 85 minutos, Enzo Fernández capitalizó una asistencia de Messi con un derechazo cruzado que venció la resistencia de Jordan Pickford. Lejos de conformarse con el empate, Argentina acorraló a su rival y, tras un remate al palo de Alexis Mac Allister, llegó la sentencia: un desborde perfecto de Messi encontró a Lautaro Martínez en el segundo palo para sellar el 2-1 definitivo.
Tras el silbatazo final, la emoción desbordó el campo de juego y las tribunas, donde los hinchas y jugadores reivindicaron la soberanía nacional con el mensaje «Las Malvinas son argentinas», cerrando un capítulo histórico en suelo estadounidense.
Ahora, el camino hacia la gloria tiene un último escalón. El próximo domingo, a las 16:00, Argentina se medirá ante España. La «Roja», que viene de dejar en el camino a Francia tras una sólida victoria, busca su segunda estrella tras su consagración en 2010. Será un duelo de titanes entre el vigente campeón mundial y una España que se ha consolidado como una de las potencias más equilibradas del torneo.
