El oficialismo nacional busca sacudir el tablero político bonaerense con una propuesta que promete generar polémica: bajar la edad mínima para ser concejal de 25 a 18 años. El plan, que choca de frente con la Constitución provincial, busca capitalizar el voto joven y poner en jaque las estructuras tradicionales de los municipios.
Mientras la carrera hacia 2027 empieza a tomar temperatura, La Libertad Avanza lanzó una estocada contra las estructuras tradicionales de los 135 municipios bonaerenses. El espacio libertario impulsa una reforma para permitir que jóvenes de 18 años puedan sentarse en las bancas de los concejos deliberantes, desafiando un límite de 25 años que permanece inalterable desde 1889.
La iniciativa busca dejar atrás lo que desde el oficialismo califican como una «restricción arbitraria» que ignora la capacidad de los jóvenes que hoy ya lideran equipos y militan en sus territorios. El blanco principal es el artículo 191 inciso 3 de la Constitución de la provincia de Buenos Aires, un hueso duro de roer que exige una reforma constitucional para ser modificado.
El argumento libertario: ¿mérito vs. tradición?
Desde LLA, el discurso es directo y apunta a deslegitimar las viejas prácticas: «Durante años la política habló en nombre de los jóvenes, pero pocas veces les abrió verdaderamente las puertas». Con esta frase, el espacio busca posicionarse como el único canal real de participación para una nueva generación, contrastando con el discurso de la «vieja política» que, según ellos, se aferra a requisitos que ya no tienen lugar en la realidad actual.
¿Ampliación de derechos o estrategia electoral?
Aunque la propuesta se vende bajo el lema de «ampliar derechos políticos», detrás del telón se percibe un movimiento estratégico. Al bajar la vara, los libertarios no solo buscan sumar figuras frescas en sus listas, sino también poner a sus adversarios en una posición incómoda: ¿quién se animaría a oponerse a que un joven pueda ser representante?
«No apuntamos a garantizar cargos ni a crear privilegios, sino a que los electores decidan» es la respuesta que blindan ante las críticas de la oposición, que probablemente verá en esto un intento de precarización de la representación municipal.
Un desafío mayor: el muro constitucional
El escollo no es menor. Para que un pibe de 18 años pueda asumir como concejal, la Provincia debería meterse en el barro de una reforma constitucional. Mientras la oposición analiza si esto es apenas una movida de marketing político para calentar la previa del 2027 o un plan serio, lo cierto es que La Libertad Avanza acaba de tirar una brasa caliente al centro de la discusión política bonaerense.
