Un relevamiento nacional de la consultora Equipo Mide revela un deterioro en las expectativas económicas y la evaluación de la gestión presidencial durante mayo. Sin embargo, en el plano estrictamente electoral, el mandatario retiene una ventaja de seis puntos frente al gobernador bonaerense, mientras que la izquierda, con Myriam Bregman, se consolida como una sorpresiva tercera fuerza ante la atomización del peronismo y el centroderecha.
El panorama político y social de la Argentina muestra una marcada dualidad entre el desgaste de la gestión diaria y la supervivencia del capital político del oficialismo con la mirada puesta en el mediano plazo. De acuerdo con el último sondeo de opinión pública de alcance nacional realizado por la consultora Equipo Mide, la administración de Javier Milei experimentó un retroceso generalizado en casi todos sus indicadores de aprobación, acompañando un repunte en el pesimismo económico de la población de cara al próximo semestre. No obstante, el informe de 54 páginas arroja una llamativa paradoja estadística sobre su tramo final: a pesar de la tendencia a la baja en la valoración del presente, La Libertad Avanza y el Presidente de la Nación continúan al frente de la intención de voto hacia los comicios presidenciales de 2027. El estudio expone una brecha de seis puntos porcentuales entre Milei y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, y sacude el tablero político al posicionar a la referente de la izquierda, Myriam Bregman, en un inédito tercer lugar del podio.
El estudio estadístico —efectuado entre el 6 y el 15 de mayo sobre una muestra de 1.915 casos en todo el país y con un margen de error de $\pm 2,2\%$— enciende luces de alerta en los despachos de la Casa Rosada. En comparación con las mediciones previas de la misma firma, los indicadores de humor social reflejan un escenario esquivo para el Gobierno: los ciudadanos que prevén que la situación económica empeorará en los próximos seis meses saltaron del 43% al 48%, mientras que los optimistas quedaron estancados en un 27%. En sintonía, la consideración de que el rumbo del país es «incorrecto» trepó al 58% y la imagen negativa de la gestión nacional alcanzó el 57%, frente a un 31% de apoyo positivo y un 12% regular.
Un dato alentador para Balcarce 50 es el drástico reordenamiento de las demandas ciudadanas. La economía general sigue al frente como la principal motivación del voto con el 34%, seguida por el empleo (19%) y la pobreza (16%). Sin embargo, variables históricamente críticas como la inseguridad (7%) y la inflación (6%) quedaron relegadas al fondo de las preocupaciones, lo que representa un activo político para el programa macroeconómico oficial.
Pisos, techos y la fragmentación opositora
Al evaluar el «potencial electoral» del jefe de Estado, Milei conserva un núcleo duro (voto seguro) del 24% y estira su techo (sumando el voto probable) al 37%, frente a un marcado rechazo del 58% que asegura que jamás lo votaría. En el planteo dicotómico entre «votar al oficialismo» o «votar a un opositor», la opción de cambio aventaja al Gobierno por 49% a 32%.
A pesar de que el rechazo supera al apoyo, la clave de la supremacía de La Libertad Avanza radica en la profunda dispersión de sus adversarios. Cuando se mide la intención de voto por espacio político, el oficialismo se beneficia de la fractura del peronismo y lidera con holgura:
- La Libertad Avanza: 29%
- Kirchnerismo: 18%
- Peronismo no kirchnerista: 14%
- Izquierda: 11%
- PRO: 8%
- Unión Cívica Radical (UCR): 2%
El factor Bregman en el escenario de candidatos
En el plano de las candidaturas individuales de cara a 2027, el escenario se polariza en los extremos de la grieta actual, pero introduce una fuerte novedad en el tercer escalón. Javier Milei encabeza las preferencias con el 28%, seguido por Axel Kicillof con el 22%, consolidado como la principal figura de recambio del espectro panperonista.
La gran sorpresa del muestreo la da la diputada nacional del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, quien se ubica en la tercera posición con el 12% de los respaldos, superando a figuras del centroderecha tradicional como el expresidente Mauricio Macri (8%) y a la actual vicepresidenta Victoria Villarruel (4%), quien fue medida de forma independiente al esquema del mandatario. Más relegados en la grilla y con cifras marginales aparecen dirigentes del peronismo de centro y el progresismo como Sergio Massa (3%), Juan Grabois (3%), Máximo Kirchner (2%) y el radical Martín Lousteau (1%).
Frente a este escenario de fragmentación, el estudio de Equipo Mide indagó sobre la viabilidad de armar grandes frentes electorales. Un 33% de los encuestados se mostró a favor de estructurar una gran coalición unificada contra Milei, un 26% respaldó la idea de fusionar un gran bloque liberal (La Libertad Avanza junto al PRO) y un 29% prefirió que los partidos tradicionales compitan por separado, anticipando un debate metodológico que cruzará a todas las fuerzas políticas en los próximos meses.
La fragmentación de la oposición parece ser, por ahora, el principal sostén electoral del oficialismo de cara al futuro. ¿Creés que la economía terminará definiendo el escenario del 2027 o que las alianzas políticas serán determinantes? Dejanos tu análisis en los comentarios.
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