El gobernador Axel Kicillof activó una estrategia legislativa para eliminar el límite de dos mandatos que afecta a unos 80 jefes comunales bonaerenses. Si bien desde el camporismo no se oponen a la medida, condicionan su apoyo en el Senado a una negociación integral que incluye el formato electoral, los pliegos de la Corte Suprema y una cláusula de impacto nacional.
Tras poner el tema en agenda durante su visita a General Alvear, el gobernador Axel Kicillof y la vicegobernadora Verónica Magario impulsan el debate para eliminar el tope a las reelecciones indefinidas de los intendentes, una restricción vigente desde la gestión de María Eugenia Vidal que dejaría fuera de competencia a cerca de 80 jefes comunales en los próximos comicios.
Para avanzar con la iniciativa, el Ejecutivo bonaerense apunta a tratar en la Comisión de Legislación General del Senado —presidida por el kicillofista Germán Lago— un proyecto de la senadora Ayelén Durán, con la intención de obtener dictamen y llevarlo al recinto apenas finalice el receso legislativo.
Sin embargo, el oficialismo enfrenta tensiones internas. Aunque cuenta con mayoría en la Cámara Alta, el peronismo necesita los votos de La Cámpora para aprobar la norma, y este sector ya advirtió que planteará condiciones estrictas para dar su visto bueno.
Las tres exigencias del camporismo
En diálogo con la agencia DIB, el senador provincial Facundo Tignanelli confirmó que su espacio reclama una mesa política con el gobernador para rediscutir una agenda amplia que contempla tres puntos clave:
- Formato electoral y judicial: Discutir la realización de las PASO, el posible desdoblamiento de los comicios y la presentación de los pliegos pendientes para completar la Suprema Corte de Justicia bonaerense.
- La situación legal de Cristina Kirchner: Atar la habilitación de los intendentes a una modificación en el Congreso nacional vinculada a la responsabilidad penal subjetiva, apuntando a que la exmandataria pueda postularse a la presidencia, en sintonía con planteos previos del sector.
Qué está en juego en el territorio bonaerense
La normativa actual impide una nueva presentación en 2027 a los intendentes elegidos en 2019 y reelectos en 2023. El universo de afectados alcanza a unos 80 jefes comunales de distintos signos políticos: 51 de Unión por la Patria, 16 de la UCR, 7 del PRO, 5 de fuerzas vecinales y un libertario (Diego Valenzuela).
Mientras que el PRO y sectores massistas mantienen su rechazo a dar marcha atrás con el límite, el radicalismo muestra posturas divididas, abriéndose a debatir la iniciativa siempre y cuando se traduzca en una reforma política integral que incluya una actualización de la Ley Orgánica de las Municipalidades.
