El Gobierno bonaerense anunció un nuevo aumento para el programa que garantiza la asistencia nutricional a 2,5 millones de estudiantes. Con esta actualización, que entrará en vigencia en agosto, el presupuesto acumulado sube un 49,5% en lo que va del año, una cifra que, según las autoridades, supera la inflación interanual.
En un esfuerzo por sostener la red de contención social ante el complejo escenario económico, la Provincia de Buenos Aires oficializó una suba del 15% en los fondos destinados al Servicio Alimentario Escolar (SAE). La medida, presentada por los ministros de Gobierno, Desarrollo de la Comunidad y Economía, llevará la inversión mensual del programa a superar los 70.000 millones de pesos, reforzando la prestación de desayunos, almuerzos y meriendas para millones de alumnos.
El anuncio tuvo lugar durante la conferencia semanal del Ejecutivo provincial, donde los funcionarios subrayaron que este incremento representa una mejora en términos reales, posicionándose por encima del índice inflacionario. «A pesar de la deserción del gobierno de Milei, junto a Axel Kicillof seguimos priorizando la protección de los niños y adolescentes bonaerenses», destacaron, haciendo énfasis en la distancia entre la gestión provincial y las políticas de recorte a nivel nacional.
La actualización no solo alcanza al SAE, sino que también se extiende a otras áreas críticas de protección social:
- Unidades de Desarrollo Infantil (UDI): Recibirán un 15% de aumento, consolidando una suba acumulada del 43,7% en 2026. La inversión anual total se elevará a 56.412 millones de pesos, garantizando atención a chicos desde los 45 días hasta los 14 años.
- Centros Juveniles: El presupuesto anual pasará a 10.857 millones de pesos, fortaleciendo los espacios de formación laboral, actividades culturales y apoyo escolar para jóvenes de 14 a 29 años.
La disputa por los fondos nacionales El aumento se da en un clima de tensión por la relación financiera con el Estado Nacional. Durante la rueda de prensa, el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, volvió a cuestionar el «desfinanciamiento» por parte de la Nación, cuantificando un impacto total de 26,7 billones de pesos para la Provincia. Según el funcionario, esta cifra incluye deudas directas por 4,4 billones, obras públicas paralizadas y la discontinuidad de programas nacionales, sumado a la caída de recursos coparticipables.
Para el Gobierno provincial, esta inyección de fondos propios es una respuesta directa para evitar que el ajuste nacional recaiga sobre la mesa de los estudiantes y el desarrollo de los centros comunitarios en los barrios.
