La primera sesión del año en el Senado de la Provincia de Buenos Aires estuvo marcada por una profunda interna dentro del peronismo. El senador Mario Ishii reclamó la aprobación urgente de proyectos de emergencia alimentaria y sanitaria, mientras que el exministro Sergio Berni protagonizó un fuerte contrapunto con la presidenta del cuerpo, Verónica Magario, tras la interrupción de su discurso.
La «rentrée» parlamentaria bonaerense reflejó fracturas internas en el oficialismo. La falta de consenso para tratar sobre tablas las iniciativas presentadas por Mario Ishii derivó en un clima de alta tensión, donde las críticas no solo se dirigieron a la oposición, sino que alcanzaron al gobernador Axel Kicillof y a la conducción del Senado.
La jornada comenzó con el reclamo del exintendente de José C. Paz, Mario Ishii, quien buscó sin éxito tratar sobre tablas un proyecto de emergencia sanitaria y otro de emergencia alimentaria. Ante el rechazo de la oposición —que votó el envío a comisión— y la falta de los dos tercios necesarios, Ishii denunció que la situación social en el Conurbano es crítica. «El Conurbano se está incendiando. No quiero hablar de política, sino de la situación social», sostuvo, cuestionando además la gestión del Gobernador al afirmar que Kicillof «no ha caminado» el territorio para observar la realidad.
El cruce con la Presidencia
El momento de mayor tensión ocurrió cuando el exministro de Seguridad, Sergio Berni, tomó la palabra para cuestionar el prolongado parate del Senado —cerca de seis meses sin actividad— y las condiciones socioeconómicas. Tras exceder su tiempo de alocución, la presidenta del cuerpo, Verónica Magario, le cortó el micrófono, provocando una reacción inmediata de Berni, quien cuestionó la medida.
En su intervención, Berni también lanzó una propuesta disruptiva: sugirió que, dado que el Senado no funcionó durante el primer semestre del año, el Ejecutivo recupere los gastos de sueldos y funcionamiento del cuerpo para reasignarlos al sistema de salud. Magario se limitó a responder que formalice su propuesta mediante un proyecto de ley.
Argumentos de las partes
- Oficialismo (Sector Ishii/Berni): Reclaman celeridad ante la crisis social, el aumento de la pobreza y la falta de funcionamiento legislativo.
- Oposición: Argumentan que los proyectos deben tratarse en comisión y defienden los acuerdos de Labor Parlamentaria, rechazando las acusaciones de «buenos y malos».
- Libertarios: Coincidieron en parte del diagnóstico social, pero se mostraron firmes en la postura de que las iniciativas sigan el curso parlamentario habitual.
