Dos delincuentes a bordo de un Fiat Uno la abordaron al descender de su moto. Le robaron el arma reglamentaria y el rodado, y le efectuaron tres disparos de los cuales logró salvarse ilesa.
Un gravísimo ataque sufrió una mujer policía frente a su casa de González Catán, en La Matanza, cuando en un intento de asalto le robaron su moto y su arma reglamentaria, además de efectuarle tres disparos. La mala puntería de los agresores y la habilidad de la víctima para esquivar los tiros evitaron una tragedia.
Fuentes de la investigación precisaron que el hecho sucedió frente a un domicilio de la calle Scarlatti al 3500. Hasta allí llegaba a bordo de su moto Corven 110 Mirage la oficial M.P.A., integrante del Gabinete de Homicidios de la DDI de ese distrito.
La secuencia del asalto y el arma trabada
En esas circunstancias, cuando la joven descendió del rodado para ingresar a su hogar, fue abordada por dos sujetos que frenaron de golpe la marcha de un auto Fiat Uno Way de color gris en el que se movilizaban. De inmediato bajaron corriendo del coche y la apuntaron.
Al darse a conocer como personal policial para hacer cesar el delito, la víctima intentó sacar su arma reglamentaria, la cual se le trabó contra el chaleco antibalas que llevaba colocado. En ese instante, la mujer policía se trastabilló, cayó al suelo y perdió el control de la pistola, que terminó siendo tomada por los propios agresores.
Tres disparos sin impacto y fuga
Voceros policiales detallaron que los ladrones gatillaron en tres ocasiones contra la joven, aunque ninguna de las balas la impactó. Por un lado, esto se debió a la pericia de la agente de no quedarse quieta; por el otro, a la mala puntería de los malvivientes.
En el violento atraco, los atacantes se apoderaron tanto de la moto de la oficial como de su pistola Bersa Thunder Ultra provista por la fuerza. La uniformada resultó ilesa, aunque quedó envuelta en una profunda crisis de nervios.
Personal de distintas dependencias se encuentra abocado al esclarecimiento del caso. La investigación quedó en manos del fiscal Federico Medone, de la UFI Descentralizada N° 3 de Laferrere, quien instruye las actuaciones bajo la carátula de robo calificado por el uso de arma de fuego.
