Se trata de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», quien se encontraba prófugo. La justicia peruana autorizó su traslado a la Argentina para que rinda cuentas por los homicidios que conmocionaron a nuestro distrito.
La causa por el brutal triple crimen de Florencio Varela, cuyas víctimas eran oriundas de la localidad matancera de La Tablada, dio un giro decisivo. Las autoridades de Perú confirmaron que el proceso de extradición de Tony Janzen Valverde Victoriano, conocido como «Pequeño J», ingresó en su etapa final. El acusado, señalado como el ejecutor de una presunta red narco con alcance transnacional, llegaría al país en un plazo de 30 días bajo un estricto operativo de seguridad coordinado por Interpol.
«Pequeño J» había escapado de la Argentina tras los asesinatos y fue capturado en territorio peruano luego de una intensa búsqueda internacional. La Corte Suprema de Perú ya autorizó la extradición pasiva, habilitando la fase logística del traslado. El expediente judicial investiga el asesinato de las tres jóvenes matanceras como parte de un ajuste de cuentas o una ejecución planificada por una estructura criminal dedicada al narcotráfico, en la que otros integrantes de la organización ya se encuentran procesados.
La imputación contra Valverde Victoriano es severa: se lo acusa de «Homicidio agravado en tres hechos», bajo figuras penales que contemplan la prisión perpetua. Además, la Justicia argentina solicitó recientemente ampliar los cargos debido a nuevos elementos surgidos durante la etapa de instrucción. El traslado se demoró por cuestiones burocráticas, pero actualmente organismos diplomáticos y judiciales de ambos países trabajan a contrarreloj para que el detenido enfrente el juicio oral en suelo bonaerense.
El caso ha generado un profundo dolor en el barrio de La Tablada, de donde eran las tres pibas asesinadas. Sus familiares y vecinos han realizado numerosas marchas exigiendo justicia y seguridad, denunciando el avance de las redes narco en las zonas periféricas. Con la llegada de «Pequeño J» al país, la comunidad espera que se cierre un capítulo de impunidad y se esclarezca finalmente quiénes fueron los autores intelectuales detrás de esta masacre.
