Emilia se recupera satisfactoriamente del impacto de bala sufrido en un tiroteo, mientras el entorno de la Parroquia San José pide que el caso no quede impune.
La comunidad de La Matanza respira con un alivio cauteloso ante las últimas novedades sobre la salud de Emilia, la adolescente que quedó atrapada en medio de una balacera el pasado 4 de abril. Tras ser intervenida de urgencia por el impacto que recibió en la zona del cráneo, fuentes cercanas a la menor confirmaron que su evolución es positiva, llevando algo de paz a sus hermanos y a los integrantes de los hogares de la Parroquia San José, donde reside.
El violento episodio tuvo lugar en plena celebración de Pascuas, en el cruce de avenida Crovara y la calle El Pindo. La tragedia, que por milímetros no terminó en un desenlace fatal, despertó la indignación de los vecinos de la zona. Bajo la consigna «No queremos vivir por milagro, queremos vivir por dignidad», las familias del barrio se movilizaron para denunciar que la inseguridad ha llegado a niveles intolerables, exigiendo presencia estatal y justicia para la niña.
A pesar de la favorable respuesta médica de la víctima, la causa judicial aún no registra avances significativos en cuanto a la identificación de los autores del tiroteo. Mientras Emilia continúa su proceso de recuperación en el hospital, los vecinos mantienen el reclamo activo para que el hecho no quede impune y se refuerce la protección en un sector del distrito golpeado por la violencia armada.
