A siete años de su inauguración, el Concejo Deliberante aprobó la declaración que recae sobre espacio creado por los veteranos de guerra. La medida busca proteger su acervo, garantizar la preservación de la memoria y fortalecer su rol educativo para las nuevas generaciones.
El Museo de la Memoria de Malvinas de Ramos Mejía dio un paso fundamental para asegurar su futuro: el Concejo Deliberante de La Matanza lo declaró patrimonio histórico, cultural y educativo del distrito. La distinción alcanza al espacio ubicado en Bolívar 1682, en las instalaciones del histórico Ateneo Don Bosco, y representa un reconocimiento al trabajo realizado durante años por el Centro de Veteranos de Guerra de La Matanza.
El museo fue inaugurado el 2 de abril de 2019 y desde entonces se convirtió en un lugar de encuentro con la historia de la Guerra de Malvinas. Allí se conservan objetos de época, documentos, mapas, equipamiento militar, fotografías, maquetas y, especialmente, los testimonios de quienes participaron del conflicto de 1982.
La declaración tiene una importancia que va más allá de lo simbólico. Busca garantizar la preservación, conservación e intangibilidad del acervo histórico y testimonial, además de proteger el espacio para las futuras generaciones. También apunta a promover investigaciones sobre el rol que tuvo La Matanza y sus vecinos durante la guerra y en el proceso posterior de malvinización y defensa de la soberanía.
Un polo pedagógico y de memoria activa
De esta manera, el museo queda jerarquizado como un verdadero polo pedagógico de memoria activa, con la posibilidad de fortalecer las actividades educativas y culturales destinadas a escuelas, instituciones y vecinos del distrito. También busca mantener presente la memoria de los veteranos y caídos, y reconocer el trabajo de conservación y divulgación realizado por los propios excombatientes.
La declaración ya fue aprobada, aunque todavía resta avanzar con su implementación. Desde el Centro de Veteranos destacaron que el museo seguirá bajo su custodia, pero que la nueva condición permitirá garantizar su continuidad en el tiempo. “El espacio va a seguir siendo el mismo, ya que nosotros seguiremos siendo los custodios. Y en el futuro, cuando ya no estemos, va a tener la posibilidad de preservarse y seguir manteniéndose la memoria. El Estado será su tutor y cuidador, el que sostenga todo el trabajo que hicimos durante años”, señaló Roque Arrieta, director del museo.
El museo, además, continúa creciendo de manera permanente con la incorporación de nuevos elementos vinculados con la gesta, tales como cartas enviadas por los soldados a sus familias. El espacio funciona en Bolívar 1.682, Ramos Mejía, y recibe visitantes de lunes a viernes, de 10 a 13 y de 14 a 16 (para visitas guiadas se puede consultar al 4654-2305 o escribir a veteranosmatanza1998@hotmail.com).
