Un alumno difundió una «lista negra» y otro ingresó con una réplica de arma de fuego. La policía tuvo que intervenir en el establecimiento mientras los padres denuncian que la situación se está «minimizando».
La comunidad educativa de la Escuela Técnica N°8 «Jorge Newbery», en Villa Luzuriaga, atraviesa días de profunda angustia. En menos de 48 horas, dos episodios vinculados a amenazas de tiroteo obligaron a activar los protocolos de seguridad y motivaron la presencia policial dentro del edificio. Entre listas con nombres de posibles víctimas y estudiantes tirados en el piso ante la presencia de un arma (que luego se confirmó era una réplica), las familias reclaman medidas urgentes y mayor control para garantizar la seguridad de sus hijos.
El primer incidente ocurrió cuando un estudiante de primer año viralizó una lista con nombres de compañeros, aclarando quiénes «se salvarían» en caso de que consiguiera un arma. El clima de tensión escaló a la mañana siguiente cuando otro alumno amenazó a sus pares con una réplica de arma de fuego. «Tuvieron que llamar a la policía porque los chicos se tiraron todos al piso», relató una madre, quien además denunció que al momento del hecho no había docentes ni preceptores dentro del aula.
Desde la dirección de la escuela informaron que se dio intervención al Equipo de Orientación Escolar y que se radicó la denuncia correspondiente. Sin embargo, en un comunicado oficial, las autoridades intentaron llevar calma asegurando que «no se ha detectado un riesgo real», instando a los alumnos a mantener la asistencia a clase. Esta respuesta no fue bien recibida por un sector de los padres, quienes consideran que la institución está restándole importancia a una secuencia de hechos que consideran de extrema gravedad.
Mientras la policía mantiene una guardia preventiva en el lugar, la escuela anunció que realizará talleres de prevención y asesoramiento para trabajar el clima institucional. Por su parte, los padres insisten en que la situación «va de menos a más» y exigen respuestas más firmes antes de que los episodios pasen de las amenazas a los hechos, en un contexto donde los casos de violencia escolar vienen en aumento en toda la provincia.
