El infectólogo José María Malvido analizó el impacto del virus en hospitales públicos, la transmisibilidad de la mutación y la importancia de retomar los cuidados preventivos.
El crudo invierno dejó un récord de contagios de la “supergripe”, una variante del virus H3N2 que alcanzó el máximo pico de casos en las primeras 30 semanas del año con más de 790.000 confirmados, superando los registros de 2025.
Específicamente, el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud mostró que se confirmaron 790.523 casos, superando los registros de 2025, cuando hubo 788.328 positivos, y de 2024, con 779.592. La red de vigilancia genómica detectó esta variante en la mayoría de las muestras secuenciadas.
Características de la variante y grupos de riesgo
En diálogo con El1, José María Malvido, infectólogo del Hospital Balestrini de Ciudad Evita y docente de la UNLaM, explicó que las mutaciones generan particularidades como síntomas más fuertes o mayor transmisibilidad.
Entre los signos distintivos de la afección se encuentran:
- Tos seca irritativa: Se manifiesta antes del catarro en vías aéreas superiores.
- Malestar corporal profundo: El paciente experimenta la sensación de no poder levantarse de la cama, con dolores óseos y musculares generalizados.
Los grupos más vulnerables continúan siendo los niños y los adultos mayores. Asimismo, el especialista advirtió sobre la presión asistencial en un contexto de situación social compleja y un sistema de salud con alta demanda debido a personas que abandonaron sus prepagas para atenderse en hospitales públicos.
Prevención y vacunación
Ante el panorama epidemiológico, las recomendaciones de cuidado asemejan a las aplicadas durante la pandemia de COVID-19: evitar minimizar los síntomas, consultar a tiempo, mantener distancia física, lavarse las manos, usar barbijo en caso de estar enfermo, evitar aglomeraciones y no compartir el mate.
Por último, Malvido lamentó los bajos porcentajes de inmunización y recordó la importancia de aplicarse las vacunas disponibles contra el COVID-19, la gripe y el virus sincicial respiratorio en hospitales o salas de salud.
