Tras un robo en Villa Devoto, dos delincuentes protagonizaron una cinematográfica persecución por la General Paz. Al verse acorralados en La Matanza, uno de ellos intentó un insólito escondite en el jardín de una vecina. Ambos terminaron detenidos.
La realidad volvió a superar a la ficción en las calles de La Matanza. Lo que comenzó como un robo de objetos personales en un auto estacionado en el barrio porteño de Villa Devoto, derivó en una vertiginosa persecución policial que cruzó los límites de la Capital Federal y terminó con una escena bizarra en La Tablada. Ante el despliegue de las fuerzas de seguridad, uno de los malvivientes buscó refugio en el lugar menos pensado: la cucha del perro de una vivienda particular. Sin embargo, el olfato policial —y el aviso de una vecina— fueron más efectivos que su desesperado escondite.
El raid delictivo se inició sobre la calle Mercedes, donde dos hombres a bordo de un Ford Fiesta azul sustrajeron pertenencias de un vehículo estacionado. El Centro de Monitoreo Urbano captó la maniobra y el sistema del Anillo Digital detectó la patente del auto en fuga sobre la Avenida General Paz. A pesar de la orden de alto, los sospechosos aceleraron, dando inicio a un seguimiento que mantuvo en vilo a los agentes durante varios kilómetros.
La fuga por tierra llegó a su fin en la intersección de Colón y Reconquista, en La Tablada. Allí, los delincuentes se vieron cercados, abandonaron el coche e intentaron perderse a pie entre las casas del barrio. Mientras el primer sospechoso (27) fue capturado rápidamente a pocos metros, el segundo (34) logró saltar un paredón e ingresar al jardín de una propiedad.
Fue la dueña de casa quien, al notar movimientos extraños cerca de su mascota, alertó a los efectivos que rastrillaban la zona. Al revisar el jardín, los policías encontraron al hombre literalmente ovillado dentro de la cucha del perro. A pesar de un último intento de resistencia, fue reducido de inmediato.
Tras la detención, la requisa del Ford Fiesta permitió recuperar dinero, tarjetas y llaves codificadas. Sin embargo, el dato más relevante surgió al identificar al «hombre de la cucha»: el sujeto de 34 años contaba con dos pedidos de captura activos por robo calificado y encubrimiento agravado. Ambos delincuentes quedaron a disposición del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 6, bajo estricta incomunicación.
¿Alguna vez escuchaste de un escondite tan insólito en el barrio? ¿Creés que el sistema de cámaras del Anillo Digital está ayudando a frenar estas fugas hacia Provincia?
#LaTablada #LaMatanza #VillaDevoto #Inseguridad #PoliciadelaCiudad #Persecucion #Insólito
