A pesar de contar con cinco proyectos de ley en la Cámara de Diputados, el debate sobre el derecho a la asistencia médica para morir permanece estancado. Profesionales de la salud, juristas y referentes sociales lanzaron una carta pública para exigir un tratamiento parlamentario plural y unificado que incluya la objeción de conciencia.
La discusión sobre la autonomía en el final de la vida cobra fuerza en la agenda pública argentina tras la reciente presentación de una carta abierta que ya reunió más de 5.400 adhesiones. Impulsado por la Campaña Nacional por el Derecho a la Eutanasia, el documento busca desbloquear el debate en el Congreso Nacional, donde diversos proyectos esperan su tratamiento sin éxito. La iniciativa propone un marco legal que respete la dignidad y la libertad individual ante padecimientos incurables, inspirada en procesos de diálogo parlamentario ya probados en el país.
La falta de una normativa específica ha dejado a cientos de personas —con casos judiciales resonantes como los de pacientes con ELA— sin una respuesta legal clara ante situaciones de sufrimiento persistente. Actualmente, la legislación argentina no contempla ni la eutanasia, donde un profesional administra la sustancia, ni el suicidio asistido, donde el paciente toma la decisión final, generando un vacío legal que las organizaciones buscan cubrir.
Un proyecto «transversal»
El médico Mario Sebastiani, uno de los impulsores del reclamo, explica que el objetivo central es lograr un consenso que trascienda las diferencias políticas. «Lo que hicimos fue redactar una carta con la que pretendemos avanzar en un proyecto transversal, en el que se puedan poner de acuerdo no sólo los autores sino también los demás firmantes de los distintos proyectos que ya existen» señaló.
La propuesta busca integrar puntos clave para garantizar la viabilidad de la norma:
- Objeción de conciencia: Protección para que los profesionales que así lo deseen no se vean obligados a ejecutar la práctica.
- Alcance: Cobertura tanto para cuadros terminales físicos como para casos complejos de salud mental, siempre bajo una evaluación técnica estricta.
- Debate informado: La inclusión de audiencias con expertos en bioética, derecho y ciencias sociales.
Voces destacadas
El documento cuenta con el respaldo de figuras de diversos ámbitos, entre ellos los juristas Ricardo Gil Lavedra y Aída Kemelmajer de Carlucci, la escritora Claudia Piñeiro, y figuras de las ciencias sociales como Dora Barrancos. Esta nómina de firmas busca emular el camino recorrido en 2018 durante el debate por la legalización del aborto, apostando a que el Congreso habilite la participación de todas las posiciones.
El desafío es claro: transformar el vacío legislativo en una ley que reconozca el derecho de las personas a decidir sobre el final de su vida bajo un marco de dignidad, autonomía y acompañamiento profesional.
