Carlos Russo confirmó que Nicolás Gastón Cichero fue imputado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas. Además, la Justicia secuestró su teléfono celular y revisará las cámaras del establecimiento para determinar si existieron otros episodios.
La investigación por los presuntos maltratos sufridos por dos mujeres mayores que residían en un geriátrico de Mar del Plata incorporó nuevos elementos durante las últimas horas. El fiscal Carlos Russo confirmó que Nicolás Gastón Cichero, el cuidador señalado por las agresiones, quedó imputado por lesiones graves agravadas por violencia de género, coacción y amenazas. En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar una pena de entre tres y 16 años de prisión.
El caso se conoció públicamente luego de la difusión de una serie de videos en los que se observa al hombre insultando, amenazando y presuntamente maltratando a dos adultas mayores que permanecían alojadas en el geriátrico “David”, situado sobre la calle Rivadavia al 4000.
En las imágenes también se registran agresiones físicas mientras una de las mujeres recibía asistencia para alimentarse. Después de que los responsables del establecimiento realizaran la denuncia, el trabajador fue despedido y posteriormente detenido por segunda vez.
Según explicó el fiscal Russo, el pedido de detención fue presentado el jueves y recibió la autorización del juez de Garantías durante el día siguiente. El acusado fue localizado en la vivienda donde pasaba las noches y, en el marco del allanamiento, los efectivos policiales secuestraron su teléfono celular.
El dispositivo será sometido a peritajes con el objetivo de encontrar posibles elementos que puedan resultar de interés para la investigación y ser incorporados al expediente.
El fiscal también confirmó que Cichero fue indagado este sábado. Durante la audiencia, el acusado realizó una breve manifestación vinculada con una de las imputaciones, pero luego decidió no continuar respondiendo preguntas de la fiscalía.
“Dijo que no había amenazado a su excompañera y después decidió no responder preguntas de la fiscalía”, explicó Russo. Al mismo tiempo, adelantó que la defensa del imputado ya comunicó que solicitará su excarcelación.
Por qué la acusación pasó de lesiones leves a lesiones graves
Uno de los principales cambios registrados en la causa está relacionado con la calificación de las lesiones atribuidas al acusado. En una primera instancia, los hechos eran investigados bajo la figura de lesiones leves. Sin embargo, una evaluación odontológica permitió determinar que una de las mujeres sufrió la pérdida de dos dientes frontales superiores.
De acuerdo con la explicación brindada por el fiscal, debido a la edad y al estado de salud de la víctima, las consecuencias de esa lesión resultan considerablemente más graves. El especialista que realizó la evaluación estableció que las heridas afectan la capacidad de la mujer para alimentarse y comprometen su estado nutricional.
Además, el daño podría incrementar el riesgo de que la víctima desarrolle otras complicaciones asociadas a su condición de persona mayor. A partir de estas conclusiones, la fiscalía resolvió modificar la calificación del hecho y avanzar con la imputación por lesiones graves.
Revisarán las cámaras para determinar si existen más víctimas
La investigación continúa abierta y una de las próximas medidas estará enfocada en reconstruir lo ocurrido antes de que los videos de los presuntos maltratos se hicieran públicos.
En ese sentido, el fiscal confirmó que la Justicia secuestrará los equipos de grabación utilizados por el geriátrico para analizar las imágenes registradas durante el período que resulte relevante para la causa.
“Vamos a ver cuánto tiempo registraban las cámaras y serán revisadas de manera minuciosa”, sostuvo Russo.
El objetivo de esta medida será establecer si las grabaciones permiten identificar otros episodios de violencia o la existencia de nuevas víctimas que hasta el momento no hayan realizado una denuncia.
Por ahora, la fiscalía informó que no recibió presentaciones de otras personas que hayan señalado a Cichero por hechos similares ocurridos durante su trabajo en otros geriátricos. De todos modos, desde la Justicia indicaron que cualquier nueva denuncia que pueda surgir será incorporada al expediente y será analizada dentro de la investigación.
La causa continúa en investigación
En paralelo, los familiares de las dos mujeres involucradas ya fueron recibidos por integrantes de la fiscalía junto con su abogada. Según confirmó Russo, continuarán recibiendo información sobre las novedades y los avances que se produzcan en el expediente.
Por otra parte, el fiscal indicó que, hasta el momento, el acusado se negó a realizarse pericias psicológicas y psiquiátricas, una decisión que habría tomado por recomendación de su defensa.
Desde la Justicia explicaron que Cichero no puede ser obligado a someterse a este tipo de estudios si no presta su consentimiento. Sin embargo, aclararon que las evaluaciones podrían realizarse posteriormente en caso de que el imputado acepte someterse a ellas o si su propia defensa solicita que sean incorporadas al proceso judicial.
