Desde La Plata advierten que, de mantenerse las primarias a nivel nacional, no habrá chances de separar los comicios bonaerenses. El trasfondo político y logístico de una decisión clave de cara al calendario electoral.
El gobernador Axel Kicillof no desdoblará las elecciones en la provincia de Buenos Aires si el gobierno nacional no logra eliminar las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) mediante la anunciada reforma política que, de momento, no logra avanzar en el Congreso. La administración de Javier Milei busca erradicar las primarias argumentando un ahorro presupuestario de 150 millones de dólares, aunque detrás existe un fuerte trasfondo político: evitar que esa instancia funcione como una encuesta anticipada y asegurar una elección unificada donde el oficialismo nacional compita con lista única.
Desde la gobernación bonaerense —el distrito de mayor peso electoral del país, que abarca el 37% del padrón— siguen con atención el desarrollo de esta disputa mientras transcurren las negociaciones internas del peronismo. En La Plata advierten que “no dan los tiempos” para separar los comicios provinciales de los nacionales si se mantienen las primarias, ya que obligaría a la ciudadanía a concurrir a las urnas en tres oportunidades distintas.
Un cronograma ajustado y el factor normativo
La legislación electoral de la provincia de Buenos Aires establece un marco riguroso para la convocatoria a las urnas. La Ley 14.086 dispone que las elecciones primarias provinciales (EPAOS) deben celebrarse obligatoriamente en la misma fecha que las nacionales. Por el contrario, para las generales, la Constitución provincial y la Ley 5.109 otorgan al mandatario la potestad de fijar una fecha distinta, abriendo la puerta formal al desdoblamiento.
Aun con esta herramienta jurídica a disposición, en el entorno de Kicillof sostienen una certeza operativa: si hay PASO, no hay desenganche posible. El calendario y la superposición de plazos tornan inviable separar los comicios locales si la estructura de las primarias nacionales sigue en pie.
Discusión política, intendentes y escenarios
Más allá de la logística, la decisión está atravesada por fuertes debates estratégicos. Por un lado, sectores que apoyan el desdoblamiento recuerdan el antecedente del año pasado, cuando el mandatario desenganchó los comicios legislativos y obtuvo una victoria por casi 14 puntos de diferencia sobre La Libertad Avanza, un triunfo que en La Plata consideran que podría allanar el camino hacia el plano nacional.
Por otro lado, la reciente visita de la naciente Liga de Intendentes peronistas al gobernador introdujo nuevos matices. Los jefes comunales, enfocados en bajar la tensión de la interna entre el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora, discuten temas clave como las reelecciones indefinidas. Una unificación de los comicios aseguraría el compromiso pleno de los intendentes en una campaña coordinada a nivel municipal, provincial y nacional.
En el equipo del gobernador interpretan que el escenario de cara al próximo año se polariza entre figuras centrales y evalúan que una interna abierta permitiría a Kicillof validar las credenciales de su propio armado político sin depender de acuerdos cúpula. Por este motivo, la postura de sostener las PASO continúa firme, condicionando por completo el futuro del calendario electoral bonaerense.
