Tras un drástico giro en la causa, la fiscal Lorena Pecorelli ordenó la detención de la pareja de Leila Salomé Sosa. El informe preliminar de la autopsia, los testimonios y las contradicciones del imputado reforzaron la hipótesis de que la agente era víctima de violencia de género.
Lo que inicialmente se investigaba como un suicidio en la puerta de la comisaría de San Carlos, en Virrey del Pino, dio un vuelco contundente. La Justicia ordenó la detención de Lucas Nahuel López (27), novio de la oficial primero de la Policía de la Ciudad Leila Salomé Sosa (37), al considerar que existen indicios concretos de que la víctima sufría violencia de género.
El trágico episodio ocurrió cuando el joven, acompañado por sus padres, se encontraba en la dependencia policial radicando una denuncia contra la agente por daños materiales en vehículos y una vivienda. Mientras se realizaban las actuaciones y la mujer esperaba en el exterior para dar su versión, se oyó un disparo. Sosa se quitó la vida con su arma reglamentaria y, aunque fue trasladada de urgencia al Hospital Paroissien de Isidro Casanova, llegó sin vida.
Con el expediente ya centralizado en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio N° 21 de Violencia Familiar y de Género, bajo la órbita de la fiscal Lorena Natalia Pecorelli, la investigación avanzó hacia la hipótesis de que la agente era víctima de hostigamiento.
Claves de la investigación y detención
- Marcas y golpes: El informe preliminar de la autopsia reveló que el cuerpo de Sosa presentaba «equimosis en todo el cuerpo», es decir, golpes sin coartada lógica.
- Pruebas digitales y testimonios: Peritos revisaron dispositivos electrónicos y hallaron audios de WhatsApp enviados por la víctima a su círculo íntimo detallando el calvario que padecía, sumado a testimonios de testigos sobre las agresiones ejercidas por López.
- Celulares y faltantes: La Justicia certificó que el imputado le había roto un teléfono a la agente y que un segundo aparato fue sustraído y aún no pudo ser hallado.
- Contradicciones: Las manifestaciones espontáneas del novio en la comisaría tras el disparo incurrieron en contradicciones que terminaron de esclarecer el trasfondo de los hechos previos.
Por el momento, la imputación que pesa sobre el detenido es por lesiones agravadas por el vínculo en contexto de género, daño y robo simple, mientras continúan las medidas de prueba para dilucidar por completo lo sucedido.
