Desde la asunción presidencial, la economía argentina muestra un crecimiento del 6,5% que, sin embargo, presenta una cara preocupante: la expansión se apoya mayoritariamente en la creación de puestos inestables. Mientras el sector privado destruye empleo registrado y el Estado reduce su nómina, el mercado laboral se refugia en la informalidad y la baja productividad.
El mercado laboral argentino atraviesa una transformación marcada por la precarización. Según datos recientes que integran registros del INDEC y del Ministerio de Trabajo, desde diciembre de 2023 se han generado 530.000 empleos informales. Este fenómeno actúa como un amortiguador ante la pérdida de 347.000 posiciones en los sectores productivos formales y en la estructura estatal.
La dinámica actual refleja un proceso de sustitución de empleo calificado por tareas de subsistencia. A pesar de que el volumen total de personas ocupadas subió levemente —alcanzando los 21,3 millones de trabajadores en el primer trimestre de 2026—, la composición de esa fuerza laboral revela una pérdida de puestos clave: 175.000 en la industria, 88.000 en la construcción y una reducción del 6,1% en la planta de personal público nacional, provincial y municipal.
¿Dónde se concentra la nueva ocupación?
Los puestos creados carecen, en su mayoría, de los beneficios laborales tradicionales. El informe de la consultora Equilibra detalla que las vacantes se agruparon principalmente en:
- Transporte y gastronomía: 327.000 nuevos ingresos.
- Comercio: 160.000 vacantes.
- Servicio doméstico y otros: 43.000 personas.
El freno a la inversión productiva
Este crecimiento de la actividad, que ya suma cuatro trimestres con expansión del Producto Bruto, contrasta con el desplome de la inversión fija. Ante los altos costos para adquirir tecnología y maquinaria, las empresas eligen contratar personal informal en lugar de apostar al crecimiento de capital. Los analistas advierten que esta tendencia, donde el cuentapropismo y la informalidad reemplazan al empleo asalariado registrado, parece consolidarse como la norma en el corto plazo.
Indicadores clave del mercado laboral
1. 7,8% en el primer trimestre:Desempleo.
La tasa de desocupación se mantiene estable, bajando apenas una décima respecto al año anterior.
2.Reducción del 6,1%:Sector Público.
El Estado pasó de tener 3.656.000 agentes a 3.526.000 en el último año.
3.Precarización creciente:Perspectiva.
Desde 2011, la mitad de los trabajadores incorporados al mercado lo hizo bajo modalidades informales.
