Los establecimientos educativos descubrieron que las emergencias médicas de sus alumnos eran atendidas por profesionales truchos. El líder de la asociación ilícita, Alberto Santarceri, y su círculo íntimo continúan tras las rejas. La Justicia investiga además delitos ambientales por la quema clandestina de remedios vencidos en Virrey del Pino y un posible lazo con la piratería del asfalto.
La mega causa que desbarató a la organización clandestina Argentina Salud sumó un nuevo y alarmante capítulo que agrava la situación procesal de sus directivos. En las últimas horas, más de 30 escuelas e instituciones de bien público de La Matanza se presentaron ante la Justicia como denunciantes tras comprobar que habían contratado los servicios de emergencias de esta red sin saber que las ambulancias y los consultorios estaban coordinados por falsos profesionales. Mientras el sindicado jefe de la estructura criminal, el empresario Alberto Santarceri, su pareja Noelia Luna y sus hijos Brian y Nicolás Santarceri permanecen bajo prisión preventiva imputados por asociación ilícita y estafa, la fiscalía prepara una ampliación de los cargos debido al hallazgo de un búnker de medicamentos incinerados al aire libre y el robo de identidades médicas a gran escala.
La investigación, comandada por el fiscal Fernando Garate y avalada por el juez Rubén Ochipinti del Juzgado de Garantías N° 3, se aceleró drásticamente a raíz de las confesiones de los profesionales extranjeros contratados de forma ilegal. Entre los imputados que recuperaron la libertad pero siguen vinculados al proceso, la médica cubana Dunia Suazo admitió ante las autoridades que ejercía en el país sin convalidación local, utilizando de forma sistemática un sello apócrifo a nombre de una profesional legítima provisto por el propio Santarceri.
En sintonía, el médico boliviano Gonzalo Covarrubias reveló un modus operandi idéntico en la sede clandestina que la red regenteaba en la localidad de Virrey del Pino: «Me dieron un sello a nombre del doctor Gonzalo La Torre. Hacía guardias de 24 horas por 80.000 pesos y realizaba emergencias en escuelas, donde atendía a niños con problemas de salud». Este testimonio se transformó en la prueba del delito que desencadenó la ola de denuncias de los colegios damnificados.
La génesis del caso: una firma robada y delitos ambientales
El complejo entramado de esta clínica ilegal salió a la luz por puro azar. Una cirujana plástica fue citada a declarar como testigo en un juicio civil por mala praxis; al revisar el expediente, la médica descubrió con estupor que los documentos presentados llevaban su firma y sello falsificados en un procedimiento del que ella jamás había formado parte. La denuncia penal de la profesional destapó una estructura de salud paralela que ofrecía de manera ilegal laboratorios, cirugías, diagnóstico por imágenes, pediatría y psicología sin ningún tipo de control estatal.
Durante los allanamientos en el predio central de la organización, ubicado en la calle Fortín Yunka al 600 (Barrio Esperanza, Virrey del Pino), la Policía Federal desenterró un alarmante foco de contaminación. En el fondo de una farmacia no habilitada, los efectivos hallaron pozos, excavaciones extrañas y restos de medicamentos e insumos médicos valuados en 80 millones de pesos que eran parcialmente incinerados de manera clandestina. El hallazgo obligó a la intervención urgente del Departamento de Delitos Ambientales de la PFA para evaluar el daño sanitario en la zona.
El arqueo técnico de la causa arrojó números que exponen la magnitud del fraude: se decomisaron 286 sellos médicos clonados, 3.200 historias clínicas de pacientes locales, 48 computadoras, tres armas de fuego con municiones y una flota de ambulancias truchas. En paralelo, los investigadores de La Matanza siguen una línea económica secundaria: sospechan que la red Argentina Salud funcionaba en realidad como una pantalla de lavado de activos para blanquear el dinero que la organización obtenía de asaltos bajo la modalidad de piratería del asfalto.
RADIOGRAFÍA DE LA RED CLANDESTINA «ARGENTINA SALUD»
| Línea de Investigación | Elementos Secuestrados / Estado | Impacto en la Comunidad de La Matanza |
| Estafa a Instituciones | Más de 30 escuelas damnificadas | Alumnos atendidos por médicos sin matrícula argentina |
| Logística Sanitaria Trucha | 286 sellos clonados y 3.200 historias clínicas | Usurpación de identidad de decenas de médicos matriculados |
| Crimen Ambiental | Fosas con remedios quemados de $80 millones | Intervención del Departamento de Delitos Ambientales PFA |
| Estructura Dirigencial | 4 miembros de la familia Santarceri detenidos | Imputados como jefes y organizadores de asociación ilícita |
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