El episodio ocurrió en Villa Dorrego cuando el adolescente arrojó su mochila al piso y se disparó un revólver calibre .32. La madre aseguró desconocer cómo el joven obtuvo el arma.
Tras el dramático episodio registrado en un establecimiento educativo del partido de La Matanza, donde un alumno de 15 años llevó un arma de fuego que se disparó de forma accidental, el director de la institución rompió el silencio y calificó lo ocurrido como «gravísimo».
«Me sorprendió. Fue una situación de conflicto entre dos estudiantes, pero no puedo dar detalles porque hay menores involucrados», sostuvo Alberto Bean, director del Instituto Jesús María Plaza, en diálogo con la prensa. En esa línea, reflexionó: «Que un menor tenga un arma es algo gravísimo. Algo nos está pasando como sociedad. Hay una responsabilidad parental, las familias tienen que hablar, dialogar mucho, ver lo que les pasa a sus hijos».
Cómo fue el hecho y las medidas institucionales
El suceso tuvo lugar este martes en la institución situada en la intersección de las calles Benjamín Matienzo y Mañasco, en la localidad de Villa Dorrego. Según precisaron fuentes policiales, el adolescente ingresó al aula con un revólver calibre .32 oculto en su mochila. Al arrojar el bolso al piso, se produjo una detonación accidental que alertó de inmediato a las autoridades escolares, quienes activaron los protocolos correspondientes y dieron aviso a la Policía.
Al arribar al lugar, los efectivos secuestraron el arma —la cual contaba con cinco cartuchos intactos y uno percutado— y se entrevistaron con el director. Por su parte, la madre del menor se presentó en el establecimiento y declaró desconocer cómo su hijo se hizo con el revólver, señalando que pertenecería al padre del chico, quien se había retirado de la vivienda tras una discusión familiar.
A pesar del impacto de la situación, Bean confirmó que las clases se dictarán con normalidad, aunque se implementará un abordaje especial junto a equipos de psicólogos y profesionales: «Él no tenía problemas de disciplina. Pero se va a abordar con los equipos estructurales y psicólogos para contener a los chicos y a las familias. Hay dos grupos que van a venir mañana para trabajar en forma conjunta con nosotros sobre esto que sucedió». En tanto, la causa judicial quedó caratulada como portación ilegal de arma de fuego bajo la órbita de la Justicia.
