Un ladrón murió tras recibir un disparo en la cabeza en Virrey del Pino. En paralelo, la Justicia indaga sobre otro violento episodio en Villa Dorrego y el hallazgo de un cuerpo ejecutado.
Un violento y atípico episodio de inseguridad se registró durante la tarde del jueves en la localidad de Virrey del Pino, partido de La Matanza. Dos delincuentes a bordo de un Volkswagen Polo azul interceptaron a un sargento de la Policía Federal con la intención de sustraerle el vehículo. El efectivo se identificó, extrajo su arma reglamentaria y efectuó disparos, hiriendo de gravedad a uno de los asaltantes.
Lejos de abandonar la escena de inmediato, el cómplice huyó con el coche mientras el malherido escapaba sobre el capot del vehículo, una secuencia que quedó registrada por una cámara de seguridad de la zona.
Poco después, la Policía Bonaerense recibió una alerta desde la Unidad de Pronta Atención (UPA) N°18, situada sobre la Ruta N°3. En el lugar se constató que un remisero había trasladado al delincuente con una herida de bala en la cabeza. El propio chofer declaró que cinco sujetos lo rodearon y obligaron a subir al herido para llevarlo a un centro de salud. Pese a los esfuerzos médicos, el ladrón murió en el establecimiento y su identidad aún no pudo ser establecida.
Nueva balacera en Villa Dorrego y hallazgo macabro
El fiscal Diego Rulli, a cargo de la UFI de Homicidios de La Matanza, asumió la investigación de este caso y de un nuevo hecho de sangre reportado horas más tarde en la zona de Villa Dorrego, escenario semanas atrás del crimen de la adolescente Candela Urquiza. En este segundo episodio, un presunto delincuente terminó gravemente herido sobre el asfalto tras una persecución vinculada al robo de un auto, desatando un tumulto vecinal que también fue filmado. Las autoridades judiciales procuran certificar el estado de salud de esta persona.
La seguidilla de violencia en la jurisdicción se completa con el hallazgo registrado el pasado lunes, cuando un llamado al 911 alertó a la Comisaría 3° sobre la presencia de un cadáver en un descampado de Virrey del Pino (en el cruce de las calles 107 y Sapaleri). La víctima, un hombre de unos 40 años, presentaba signos de haber sido ejecutado: tenía la boca amordazada con una bufanda y, a pocos metros, los peritos secuestraron tres vainas servidas.
Estos sucesos se enmarcan en un contexto crítico de inseguridad y homicidios en La Matanza, donde los registros oficiales contabilizaron al menos 20 casos graves en un lapso de cinco semanas entre julio y agosto.
