Tras un violento asalto a una mujer de 76 años, la Policía detuvo a dos sospechosos y secuestró un vehículo vinculado a la organización. Uno de los aprehendidos registraba frondosos antecedentes por secuestro extorsivo.
Una organización criminal dedicada a cometer robos bajo la modalidad de entradera a personas mayores fue desarticulada en las últimas horas. Tras una serie de operativos coordinados, la Policía detuvo a dos sospechosos y continúa con las tareas investigativas para dar con el resto de los integrantes que permanecen prófugos.
El hecho que dio origen a la pesquisa ocurrió en una vivienda situada sobre la calle Juan Florio, en la localidad de San Justo, donde una jubilada de 76 años se encontraba sola. Tres delincuentes ingresaron a la propiedad por la parte trasera sin provocar daños y sustrajeron dos teléfonos celulares, $250.000, un anillo de oro y un manojo de llaves.
A partir de la denuncia, personal de los Gabinetes Técnicos Operativos (GTO) de las comisarías locales y de Ingeniero Budge, bajo la órbita de la Fiscalía N°9 —unidad creada recientemente para abordar este tipo de delitos en el distrito—, inició el análisis de cámaras de seguridad y el seguimiento de las antenas de los dispositivos sustraídos.
Seguimiento y allanamiento
La investigación tomó impulso cuando se registró una persecución policial en Ingeniero Budge a un Volkswagen Nivus blanco sin patente, vehículo que coincidía con las características del utilizado por los asaltantes. El rodado fue abandonado y sus ocupantes se refugiaron en una finca de la zona.
Mediante una vigilancia encubierta y con la autorización de la fiscal Andrea Palín, se concretó un allanamiento de urgencia en el que fue detenido Luis Ezequiel Moraiz (35). En el lugar, los efectivos secuestraron cinco teléfonos celulares, una funda de chaleco antibalas, una gorra de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y uno de los aparatos robados a la víctima.
De acuerdo con los registros oficiales, Moraiz había recuperado la libertad hacía apenas seis meses, tras cumplir una condena de 11 años por los delitos de secuestro extorsivo y asociación ilícita.
Cómplices y vehículos alquilados
El avance de las pesquisas determinó que el Volkswagen Nivus utilizado en el atraco había sido alquilado por Agustina Jazmín Suárez (22). Según la hipótesis fiscal, la joven habría facilitado el rodado a pedido de su pareja, actualmente alojado en una unidad carcelaria, para que fuera empleado por la banda delictiva.
Por este motivo, la fiscal Palín ordenó la inmediata detención de Suárez, quien se encuentra imputada por el delito de encubrimiento agravado en calidad de partícipe necesaria. Asimismo, el análisis del rastreo satelital del vehículo permitió constatar su presencia en la escena del crimen y establecer que habría sido utilizado en otros hechos similares que están bajo análisis.
Las autoridades judiciales indicaron que las diligencias continúan su curso a la espera de las pericias científicas sobre el automóvil y la vivienda allanada, con el objetivo de identificar formalmente y capturar a los prófugos restantes.
