Una violenta banda a bordo de un VW Voyage protagonizó una seguidilla de asaltos en pocas horas. Le dispararon a una madre que logró evitar el robo de su auto y, minutos después, le quitaron el vehículo y los medicamentos a un jubilado de 80 años.
La localidad de González Catán vivió un viernes de terror por el accionar de una banda de jóvenes delincuentes que asoló el barrio con extrema violencia. Los ataques, registrados con pocas horas de diferencia, incluyeron un disparo por la espalda frente al Jardín de Infantes Municipal N° 13 y el robo de una camioneta a un jubilado que realizaba «changas» para subsistir. Entre las pertenencias sustraídas se encuentra medicación crítica para un niño con trastorno del espectro autista (TEA), la cual había sido comprada con el esfuerzo de su madre tras perder el apoyo del Estado.
El primer episodio ocurrió al mediodía sobre la calle Patagonia. Una mujer, acompañada por su hijo de 10 años, fue interceptada por los malvivientes que le apuntaron a través del parabrisas para quitarle su Sandero. En una maniobra valiente, la madre logró arrojar las llaves al interior de una vivienda y corrió con el niño hacia el jardín de infantes cercano. Enfurecidos por no poder concretar el robo, los delincuentes efectuaron un disparo que, por fortuna, no hirió a nadie.
Horas más tarde, la misma banda abordó a Ignacio, un vecino de 80 años, sobre la calle Pío Gana. El hombre utilizaba su VW Suran para trasladar vecinos y poder pagar el alquiler, ya que su jubilación no le permite cubrir los gastos básicos. A pesar de los ruegos del anciano, los «rastreros» le quitaron el vehículo, que no poseía seguro contra robos. Durante el asalto, también se llevaron los fármacos recién comprados para Ignacio y para el hijo de su pasajera, un pequeño con TEA cuya madre había tenido que vender un aire acondicionado para costear el tratamiento ante la falta de provisión oficial.
La comunidad de González Catán se encuentra indignada ante la desprotección total. Mientras el jubilado enfrenta el riesgo de desalojo por perder su herramienta de trabajo, los delincuentes continúan prófugos. La policía analiza las cámaras de seguridad para dar con el VW Voyage blanco en el que se moviliza la organización.
