Lucas Galván, de 46 años, perdió la vida tras recibir un disparo en la pierna durante un intento de robo. El hombre intentó intervenir para auxiliar a un vecino que estaba siendo abordado por motochorros, pero fue alcanzado por una bala letal. La fiscalía de homicidios busca intensamente a los responsables.
El episodio ocurrió cerca de las 21:15 en la esquina de Abdala y Moldes. Según el relato que brindó la propia víctima antes de que su cuadro se complicara, el ataque fue repentino: los delincuentes, en su afán de consumar el robo, abrieron fuego contra quienes intentaron oponerse. La Comisaría 5° de San Alberto, bajo la dirección del fiscal Claudio Fornaro de la UFI de Homicidios, se encuentra actualmente relevando cámaras de seguridad de la zona y buscando testigos para reconstruir la ruta de escape de los agresores.
El crimen de Galván ocurre en un contexto de extrema violencia en el distrito. En menos de una semana, la misma fiscalía debió intervenir en casos de alta conmoción: desde el asesinato de Candela Urquiza en Villa Dorrego, víctima inocente de un enfrentamiento narco, hasta el triple crimen en Rafael Castillo, donde sicarios dispararon más de 25 proyectiles contra un búnker de venta de drogas. Esta sucesión de hechos violentos ha generado una profunda crisis de confianza y, según fuentes locales, ha forzado cambios en las jefaturas de varias dependencias policiales, en un intento por contener una situación que los vecinos describen como desbordada.
Respecto a los detalles de la causa, Lucas Galván era un hombre de 46 años, ex empleado de una farmacéutica, quien perdió la vida al intentar evitar el robo en San Alberto. La herida fue provocada por un disparo en la pierna durante el asalto, lo que afectó una arteria principal y derivó en un shock hemorrágico fatal. Actualmente, el fiscal Claudio Fornaro lidera la investigación con un equipo táctico de la Comisaría 5° que se enfoca en el análisis de registros fílmicos para lograr la identificación y captura de los motochorros responsables del crimen.
