Tras una jornada de medida de fuerza provincial, desde el SUTEBA advirtieron sobre el preocupante aumento de las agresiones físicas hacia maestros y directivos. La titular del gremio, María Laura Torre, exigió un plan de prevención, respaldo institucional y una respuesta inmediata a la paritaria frente a la pérdida de poder adquisitivo.
El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) llevó adelante este martes un paro de 24 horas en toda la provincia. La medida, que paralizó las actividades en gran parte de las instituciones educativas, puso el foco en dos ejes críticos: la alarmante frecuencia de los hechos de violencia dentro de los establecimientos y la exigencia de una recomposición salarial urgente ante el desfinanciamiento del sector.
«Dentro de nuestras escuelas están aumentando notablemente los hechos de violencia», advirtió María Laura Torre, secretaria general de SUTEBA, en diálogo con Radio Universidad. Para la dirigente, la situación ha llegado a un límite tras episodios de extrema gravedad, como la fractura de mandíbula sufrida por un profesor en Tandil y la agresión a una docente en Moreno, quien debió recibir puntos de sutura.
Un reclamo por la seguridad institucional
Torre enfatizó que la exigencia de un plan de prevención y respaldo ante los casos de violencia escolar es un pedido que trasciende lo político. «La escuela debe servir para educar y no para que una persona le pegue a otra, cualquiera sea su lugar o jerarquía dentro de la institución», subrayó. Según la titular del gremio, si bien la mayoría de las comunidades educativas resguardan a sus docentes, resulta urgente erradicar conductas violentas que rompen el tejido social.
Como ejemplo positivo de reacción comunitaria, Torre destacó el «abrazo solidario» organizado por las familias en la escuela de Moreno tras el ataque a la docente: «Fue una ratificación de la paz y el respeto, donde participó hasta la propia familia de la maestra agredida».
La urgencia del bolsillo docente
Más allá de la seguridad, el paro fue el escenario para visibilizar la estrechez económica. Ante la falta de propuestas en las últimas reuniones paritarias, los docentes exigen una recomposición salarial que compense la inflación.
La referente gremial apuntó también contra el Gobierno nacional, reclamando la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID). «Si el fondo estuviera vigente, estaríamos cobrando 180.000 pesos más que hoy. Para una docente con doble cargo, la pérdida representa unos 300.000 pesos», graficó, subrayando el impacto directo que el desfinanciamiento nacional genera en la economía familiar de los trabajadores de la educación.
