Los intendentes denuncian que la Nación cortó totalmente el envío de alimentos en medio de una demanda récord. Con 22.000 empresas cerradas y una coparticipación en caída, advierten una catástrofe inminente.
En un contundente documento dirigido al Palacio de Hacienda, los intendentes nucleados en la Federación Argentina de Municipios describieron la crítica realidad fiscal y social de los distritos. Alertan que el retiro del Estado Nacional está generando una presión insostenible sobre el «primer mostrador de la democracia», poniendo en vilo la paz social.
La situación fiscal de las comunas bonaerenses y del país ha llegado a un punto de no retorno. En lo que va de 2026, la coparticipación registró una baja del 11%, profundizando el desfinanciamiento que ya padecían las provincias. A este ajuste se le suma la eliminación de los fondos destinados al transporte y la energía, lo que ha provocado un deterioro visible en los servicios básicos y un golpe directo al salario de los trabajadores que deben afrontar tarifas impagables.
Desde la FAM destacaron que el Gobierno acumuló 3,5 billones de pesos por el impuesto a las naftas, pero denuncian que ese dinero se utiliza con fines fiscales ajenos a la realidad de las calles. El impacto en el tejido industrial bonaerense es devastador: el informe confirma el cierre de más de 22.000 empresas en todo el territorio argentino, lo que implica miles de nuevos desempleados que acuden a los municipios en busca de contención.
La crisis humanitaria es el punto más sensible del reclamo. Los intendentes aseguran que la demanda alimentaria saltó un 100% en los barrios más necesitados, pero denuncian con indignación que la Nación no ha enviado «ni un paquete de arroz» en los últimos dos años. A esta desidia se le suma la desprotección de los jubilados, que han perdido beneficios en medicamentos, y de las personas con discapacidad, quienes han visto recortadas sus pensiones en un contexto de inflación galopante.
La FAM concluye exigiendo una mesa de diálogo permanente para normalizar los recursos y garantizar que el auxilio llegue a quienes más sufren el ajuste, remarcando que fortalecer a las comunidades es fortalecer a la Argentina.
